Violencia: las mentiras del INEGI

26 junio, 2011 por ricardo

Las encuestas sobre violencia que durante años ha llevado a cabo el ICESI (Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad A.C) han ayudado a periodistas y personas de la academia a informarse adecuadamente sobre el impacto real de la violencia en México. En este texto, Federico Reyes Heroles explica cómo el INEGI en colusión con  los gobiernos estatales y el federal ha mentido intencionalmente para obtener cifras alegres que confunden y engañan.

Federico Reyes Heroles

Las preguntas avasallan. Cómo explicar que, según los datos del INEGI, en el 2009 la criminalidad en México bajó con relación a los años anteriores. Difícil creerlo cuando se tienen en mente situaciones como las que se han vivido en Tamaulipas, Michoacán, Chihuahua, casos ya emblemáticos. Pero cómo olvidar Morelos o Nuevo León, que se han sumado a la lista de entidades violentas. Hay más curiosidades, quizá lo más asombroso del estudio es que los mexicanos súbitamente denunciaron más, tuvieron más confianza en las instituciones y en las acciones de investigación. Se denunciaba en promedio uno de cada cinco delitos cometidos, pero de nuevo, según el INEGI, en el 2009 hubo menos delitos y más denuncias. Por lo pronto es extraño. Se necesitan explicaciones. Pero las sorpresas no terminan ahí.

Cómo explicar que el número de hogares mexicanos con víctimas aumente, ¡pero las víctimas disminuyan en más del 10%! Va de nuevo, menos delitos pero más hogares con víctimas, pero a la vez hubo menos víctimas y más denuncias. Si el lector se empieza a confundir, va por buen camino. Porque el asunto es más complicado. Se sabe que en Tamaulipas y Chihuahua levantar encuestas, sobre todo las de criminalidad, es cada día más difícil. Por eso el estudio previo, a cargo del ICESI, no presentó datos de Tamaulipas, porque no hubo condiciones adecuadas. Pero el INEGI, un año después, ya no encontró esas dificultades, o ya no las reportó, a pesar de que más del 70% de las viviendas se encontraba en condición de área insegura. De nuevo, qué curioso, en el remoto 2007, cuando la violencia apenas mostraba su rostro, en Tamaulipas se reportaron casi 14 mil delitos por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, increíble, en el 2009 el INEGI reporta sólo 5 mil 400. Otra reducción a un tercio en dos años y Tamaulipas será como Suiza. Pero hay más, tanto en Tamaulipas como en Chihuahua se registró un altísimo porcentaje de viviendas deshabitadas, 27.5% y 45% respectivamente. Ese dato en sí mismo es alarmante, pero el INEGI no lo consideró así, tampoco que en Tamaulipas casi un 19% de los encuestadores no pudieran aplicar el cuestionario y que hubo un 33.5% de no respuesta.

Pero ahí no termina el galimatías, ahora resulta que según el INEGI, ¡Yucatán es mucho más inseguro que Guerrero o Tamaulipas! Cómo estarán las cosas en Chihuahua que, con 45% de viviendas deshabitadas, se registraron casi 12 mil delitos por 100 mil habitantes. Hay más. Uno de los datos más relevantes de las encuestas victimológicas es medir la impunidad, pero en el reporte del INEGI se les olvidó o no consideraron relevante que un 32% de los encuestados declarara que no había ocurrido nada con las denuncias presentadas, según se infiere de los propios datos del estudio.

Otro dato central de una encuesta victimológica es detectar la llamada “cifra negra”, es decir los delitos cometidos pero no denunciados por las víctimas. Ese dato se consigue con un reactivo muy sencillo avalado por Naciones Unidas. En el último año, ¿usted o su familia ha sido víctima de algún delito, Sí o NO? Así de llano. Si fue víctima, ¿lo denunció, SÍ o NO? Punto. Pero en el INEGI se pensó que esa fórmula internacional ya no era buena y la cambiaron: “Si usted o su familia fuera víctima de un robo en la vía pública o en su casa, ¿acudiría a una autoridad de seguridad pública a denunciarlo? Genial, dos condicionantes, ser víctima y denunciarlo. Según el INEGI un 81% de los mexicanos respondió afirmativamente. De la noche a la mañana la historia cambió, de alrededor de 80% de delitos no denunciados como constante pasamos a 81% de intención de denuncia y justo en estos momentos. ¡No podría haber dato más esperanzador! Pero, ¿será real?

Las encuestas de victimización recogen hechos, no percepciones. Pero el INEGI consideró que ésa era una mala idea y por ello introdujo otras preguntas. Ahora se afirma que el 70% de los mexicanos piensa que los delincuentes serán castigados. Todos los registros previos que se tienen de falta de confianza en las instituciones, sobre todo en las instancias de investigación, en los ministerios públicos, de pronto se revierten en el estudio del INEGI. Falta el remate, al preguntar a las víctimas de delitos, el INEGI incluyó a todos, faltaba más, incluso a las personas que fueron víctimas de homicidio. ¡Hablaron los muertos! Si el lector está molesto y ofendido, comparto el sentimiento.

El INEGI no hacía este tipo de encuestas. Fue por ello que hace ocho años se tuvo que crear el ICESI. Pero al gobierno de Calderón y a ciertos gobernadores, los datos del ICESI les incomodaron. Fue por eso que se decidió despojar con mañas al ICESI de la rectoría del estudio. Esto ya no es un asunto técnico. Ocultar, maquillar, desvirtuar, callar son acciones humanas con una definición ética, es una cuestión de principios, de honestidad. O se está de un lado o se está del otro. Parece que Calderón ya optó.

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Artículo publicado en el periódico Reforma el martes 14 de diciembre de 2010.

LYDIA CACHO EN CHIHUAHUA

14 junio, 2011 por ricardo
LYDIA CACHO EN CHIHUAHUA

LYDIA CACHO EN CHIHUAHUA

ACOMPÁÑANOS ESTE JUEVES 16 DE JUNIO EN CHIHUAHUA

CONFERENCIA DE LYDIA CACHO:

¿QUÉ ES LA TRATA DE NIÑAS Y ADOLESCENTES EN MÉXICO?

¿QUIÉNES SON LOS TRATANTES Y CÓMO LAS ENGANCHAN?

¿QUÉ HERRAMIENTAS LES DAMOS A NUESTRAS HIJAS?

LA SOCIEDAD SÍ PUEDE PREVENIR LA TRATA DE MUJERES, RESCATEMOS EL PODER CIUDADANO. ¨YO NO ESTOY EN VENTA”

(Auditorio Genaro Góngora Pimentel, Calle Allende 901. Entrada libre)

Alternativas de paz

31 mayo, 2011 por ricardo

Plan b

Lydia Cacho

Una mujer es golpeada por su pareja, una no. Una es torturada psicológicamente  hasta que la depresión la mantiene en un limbo inaccesible, otra es feliz. Una mujer tiene sexo amoroso y voluntario con su esposo, otra es forzada a tener sexo por su pareja dos días después de haber parido. Una sí, una no. Las cifras no mienten.

Corría 1997 cuando al COESPO reveló en su estudio la situación de las mujeres de Nuevo León, luego el Instituto Estatal de las Mujeres reveló que “los estudios muestran que una de cada dos mujeres sufre maltrato en el ámbito familiar”. Sí,  una de cada dos mujeres de esa sociedad que durante décadas se ha considerado más avanzada que cualquier estado del país. Allí donde las élites del poder empresarial se saben intocables (o se creían hasta que llegó la guerra contra el narco y les recordó que son parte de esta República) En ese entonces la revelación sobre la violencia que se gesta y reproduce en los hogares, no sorprendió a casi nadie.

Sin embargo era 1 de dos empleadas domésticas, una de dos damas de la alta sociedad, una de dos esposas de hombres vinculados con la política, una de dos adolescentes abusadas por sus novios, un de dos modelos sometidas psicológicamente por sus parejas. Y de entre esas millones de mujeres, en 1999 salieron tres amigas que encabezadas por la Pedagoga Alicia Leal decidieron decir esto es inaceptable. Entendieron que el ciclo del maltrato se reproduce en la familia. Allí  donde las madres se quedan con su golpeador por “el bien de los hijos”, donde las esposas humilladas toman Tafil para soportar la convivencia con connotados empresarios de la ciudad. Donde miles tienen que pedir permiso para salir a trabajar y aunque aporten el 50% de la manutención del hogar son “las que ayudan”.

Ellas señalaron que los niños aprenden a odiar a su padre a la vez que a amarlo y sentirse identificados con la masculinidad violenta. Que las niñas repudian la debilidad de mamá pero entienden que ser mujer es obedecer y  soportar para que te amen; que debes saber que los hombres mandan y las mujeres se ponen lindas para ellos. Hace quince años un Procurador les dijo a estas activistas en ciernes que la violencia en la familia era un asunto privado, había sí, que proteger a los niños pero las mujeres estaban allí por puro gusto.

Y estas mujeres decidieron rebatir a la autoridad y fundaron Alternativas Pacíficas A.C. Abrieron un centro de atención a víctimas, consiguieron una casa para dar refugio a las mujeres que sabían que si intentaban separarse de su agresor podrían perder la vida. Espacios vitales de seguridad para las que habían sido amenazadas por sus agresores de arrebatarles a sus hijos si se atrevían a denunciar.

Muchos las miraron de reojo, otros criticaron que se abrieran refugios para mujeres maltratadas, era mejor decían, sacar de casa a los agresores. Los que decían eso ignoraban que la violencia contra las mujeres es puro ejercicio de poder, que se basa en jerarquías normalizadas por la sociedad y que las leyes y los jueces no admitían la violencia intrafamiliar como un delito grave. Nadie tiene aun el poder para sacar a un agresor del hogar, excepto si se le puede encarcelar con suficiente evidencia, generalmente esto sucede cuando ya las asesinaron, no antes.

 

Pero Alicia y las dos empresarias siguieron adelante hasta tener dos refugios de alta seguridad. Contra el viento de la corrupción y la marea del machismo, a lo largo de quince años han enfrentado de todo. Amenazas de muerte, expresiones de solidaridad, fundaron la Red Nacional de Refugios para mujeres maltratadas, alertaron a miles de mujeres, crearon vínculos sociales en la Sultana del Norte y fortalecieron las políticas públicas para atraer leyes que mejoraran la vida de las mujeres, sus hijos e hijas. Hoy tienen un equipo de 33 expertas, sicólogas, abogadas, trabajadoras sociales, maestras, pedagogas y capacitadoras para el trabajo. A su lado veinte voluntarias se aseguran de la fortaleza de la organización.

Cuando todos decían que no había nada que hacer contra este flagelo, este equipo demostró que si se podía. Entre 1996 a 2011 atendieron a 73 mil personas que vivían violencia.  Alternativas Pacíficas cambió la vida de miles, creó cultura de equidad, fomentó solidaridad, demostró que los vínculos interinstitucionales sí funcionan. Pero sobre todo ahora que celebran quince años de trabajo profesional nos recuerdan que no importa lo grave que una situación sea, la voluntad con estrategia además de mover montañas, salva vidas y lo transforma todo.

Trabajar por la Equidad es trabajar disfrutando la Diversidad, para erradicar la discriminación
y la supremacía de unas personas sobre otras.

ALTERNATIVAS DE PAZ EN MÉXICO

31 mayo, 2011 por ricardo

Plan b

Lydia Cacho

Una mujer es golpeada por su pareja, una no. Una es torturada psicológicamente  hasta que la depresión la mantiene en un limbo inaccesible, otra es feliz. Una mujer tiene sexo amoroso y voluntario con su esposo, otra es forzada a tener sexo por su pareja dos días después de haber parido. Una sí, una no. Las cifras no mienten.

Corría 1997 cuando al COESPO reveló en su estudio la situación de las mujeres de Nuevo León, luego el Instituto Estatal de las Mujeres reveló que “los estudios muestran que una de cada dos mujeres sufre maltrato en el ámbito familiar”. Sí,  una de cada dos mujeres de esa sociedad que durante décadas se ha considerado más avanzada que cualquier estado del país. Allí donde las élites del poder empresarial se saben intocables (o se creían hasta que llegó la guerra contra el narco y les recordó que son parte de esta República) En ese entonces la revelación sobre la violencia que se gesta y reproduce en los hogares, no sorprendió a casi nadie.

Sin embargo era 1 de dos empleadas domésticas, una de dos damas de la alta sociedad, una de dos esposas de hombres vinculados con la política, una de dos adolescentes abusadas por sus novios, un de dos modelos sometidas psicológicamente por sus parejas. Y de entre esas millones de mujeres, en 1999 salieron tres amigas que encabezadas por la Pedagoga Alicia Leal decidieron decir esto es inaceptable. Entendieron que el ciclo del maltrato se reproduce en la familia. Allí  donde las madres se quedan con su golpeador por “el bien de los hijos”, donde las esposas humilladas toman Tafil para soportar la convivencia con connotados empresarios de la ciudad. Donde miles tienen que pedir permiso para salir a trabajar y aunque aporten el 50% de la manutención del hogar son “las que ayudan”.

Ellas señalaron que los niños aprenden a odiar a su padre a la vez que a amarlo y sentirse identificados con la masculinidad violenta. Que las niñas repudian la debilidad de mamá pero entienden que ser mujer es obedecer y  soportar para que te amen; que debes saber que los hombres mandan y las mujeres se ponen lindas para ellos. Hace quince años un Procurador les dijo a estas activistas en ciernes que la violencia en la familia era un asunto privado, había sí, que proteger a los niños pero las mujeres estaban allí por puro gusto.

Y estas mujeres decidieron rebatir a la autoridad y fundaron Alternativas Pacíficas A.C. Abrieron un centro de atención a víctimas, consiguieron una casa para dar refugio a las mujeres que sabían que si intentaban separarse de su agresor podrían perder la vida. Espacios vitales de seguridad para las que habían sido amenazadas por sus agresores de arrebatarles a sus hijos si se atrevían a denunciar.

Muchos las miraron de reojo, otros criticaron que se abrieran refugios para mujeres maltratadas, era mejor decían, sacar de casa a los agresores. Los que decían eso ignoraban que la violencia contra las mujeres es puro ejercicio de poder, que se basa en jerarquías normalizadas por la sociedad y que las leyes y los jueces no admitían la violencia intrafamiliar como un delito grave. Nadie tiene aun el poder para sacar a un agresor del hogar, excepto si se le puede encarcelar con suficiente evidencia, generalmente esto sucede cuando ya las asesinaron, no antes.

 

Pero Alicia y las dos empresarias siguieron adelante hasta tener dos refugios de alta seguridad. Contra el viento de la corrupción y la marea del machismo, a lo largo de quince años han enfrentado de todo. Amenazas de muerte, expresiones de solidaridad, fundaron la Red Nacional de Refugios para mujeres maltratadas, alertaron a miles de mujeres, crearon vínculos sociales en la Sultana del Norte y fortalecieron las políticas públicas para atraer leyes que mejoraran la vida de las mujeres, sus hijos e hijas. Hoy tienen un equipo de 33 expertas, sicólogas, abogadas, trabajadoras sociales, maestras, pedagogas y capacitadoras para el trabajo. A su lado veinte voluntarias se aseguran de la fortaleza de la organización.

Cuando todos decían que no había nada que hacer contra este flagelo, este equipo demostró que si se podía. Entre 1996 a 2011 atendieron a 73 mil personas que vivían violencia.  Alternativas Pacíficas cambió la vida de miles, creó cultura de equidad, fomentó solidaridad, demostró que los vínculos interinstitucionales sí funcionan. Pero sobre todo ahora que celebran quince años de trabajo profesional nos recuerdan que no importa lo grave que una situación sea, la voluntad con estrategia además de mover montañas, salva vidas y lo transforma todo.

Trabajar por la Equidad es trabajar disfrutando la Diversidad, para erradicar la discriminación
y la supremacía de unas personas sobre otras.

La niña más valiente del mundo

16 mayo, 2011 por ricardo

Plan b

Lydia Cacho

La pequeña de ocho años se propuso salir de su pueblo en El Salvador e ir en busca de su abuela en California, Estados Unidos. Los traficantes de personas, ya con las rutas marcadas, pasaron a la pequeña hasta el norte de México. Luego de un viaje largo plagado de penurias, tres traficantes se apropiaron de la pequeña, abusaron sexualmente de ella durante días, y hace un mes la pequeña terminó en el DIF de Chihuahua. Ella narró en detalle de todas las formas de violencia sexual y psicológica a las que fue sometida; los peritajes corroboran su historia. Dos días después, la Procuraduría dio aviso a la embajada salvadoreña, y de inmediato Silvia Ruth Peña, encargada de la oficina consular, solicitó el apoyo de México para la repatriación de la menor vía aérea a su pueblo de origen. Para deshacerse del problema.

Por fortuna la abuela de la pequeña, viajó de California a Chihuahua y pidió ayuda a la organización CEDEHM, encabezada por la abogada Luz Estela Castro (quien fuera defensora de Marisela Escobedo y su hija Rubí). De inmediato Castro y su equipo impidieron legalmente que se repatriara a la nena. Los traficantes estaban de vuelta en el pueblo de El Salvador y podrían acabar con ella. La abuela demostró que tenía la custodia legal de la pequeña. A pesar de ello el personal del DIF se dedicó a maltratar a la abuela y apenas le permitió ver a su nieta durante 15 minutos dos veces. La niña desgarrada, quería estar con su familia; por ello había arriesgado su vida.

La abuela y la tía dijeron que no volverían a California sin ella. Decidieron, con su abogada, plantarse frente a palacio  de gobierno (donde está la cruz de clavos por los feminicidios) y allí confrontaron al gobernador, quien con desdén aseguró que ese era un problema de incumbencia federal. La prensa cubrió la historia, las organizaciones de México y California presionaron hasta que el embajador de El Salvador exigió a Salvador Beltrán del Río, Comisionado del INM, cumpliera con la petición de las abogadas y la abuela, invocando los artículos 8.1, 9 y 10 de la Convención de los Derechos del Niño. Lograron que se diera visa humanitaria a la niña  y que fuese entregada a su abuela.

La abuela y la pequeña fueron a comer con la abogada, la nena sonriente, con la mirada colgada de las pupilas de su abue, se comió un helado de chocolate y comenzó a hacer planes para ir a la escuela. Por fin. Después de haber perdido trágicamente a su madre, la única familia viva son su tía y su abuela con quienes vivirá en Estados Unidos. Falta ahora que el gobierno norteamericano acepte darle la visa humanitaria, para la cuál califica perfectamente, ya que su abuela y tutora legal es ciudadana en ese país.

De los tres violadores sólo se abrió proceso contra uno, joven de 17 años plenamente identificado. Lo otros dos siguen operando desde El Salvador enganchando niñas, niños y adolescentes que buscan a sus familias en el país de Obama.

Esta historia no es singular por ser la única niña víctima, sino por ser la primera que logra este tipo de visa humanitaria rápida gracias al trabajo colectivo de una organización civil chihuahuense, que defiende gratuitamente a mujeres y niñas, por la acertada participación de la prensa local y por la labor conjunta con las organizaciones de Derechos Humanos de California que, de la mano del CEDEHM, lograron forzar al embajador de El Salvador y al Comisionado del INM a hacer su trabajo como es debido.

Cientos de miles de niñas y niños y adolescentes cruzan fronteras, sufren malos tratos y a veces mueren por ir en busca de un futuro digno. Hoy en día hay más personas que nunca con necesidad de asistencia y protección humanitaria en el mundo. Según la OIM en el 2000 había 14 millones de personas con estatus de refugiados, desplazados por guerras y pobreza. Para 2012 pronostican que la cifra se triplicará. México encabeza las estadísticas de países peligrosos para transmigrantes.

Si algo puede y debe hacer Beltrán del Río es sin duda fortalecer estas sinergias, alejarse de la criminalización de las y los migrantes y respetar y reconocer las redes de la sociedad civil que desde hace años hacen este trabajo, a contracorriente de servidores públicos ineficientes y agresivos, entrenados para expulsar números y no para atender y proteger a seres humanos. Si bien es cierto que el sistema de justicia penal el México tiene serios problemas, la creación de nuevas leyes que permiten la protección de las víctimas de delitos graves es vital. La visa humanitaria que se logró obtener para la pequeña es resultado de esos esfuerzos para dar herramientas a quienes defienden a las y los inmigrantes y transmigrantes. No todo se puede, pero cuando algo funciona debemos enfocar las baterías y el esfuerzo colectivo, ciudadano y político, para repetir estos logros y sacarlos del ámbito de la excepción.

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