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Acompáñanos a EL PAÍS DE UNO

27 octubre, 2011 por ricardo

HOY JUEVES  27 DE OCTUBRE

¿CÓMO NOS APROPIAMOS DE NUESTRO PAÍS? LA SOCIEDAD PUEDE CONSTRUIR ESTRATEGIAS PUNTUALES PARA SACAR A

MÉXICO DE SUS MÁS GRAVES PROBLEMAS.

LA AUTORA, POLITÓLOGA Y ANALISTA DENISE DRESSER COMPARTIRÁ LAS CLAVES ESTA NOCHE.

PRESENTACION LIBRO EL PAÍS DE UNO

CON: CARMEN ARISTEGUI, LYDIA CACHO Y DENISE DRESSER

AUDITORIO JAIME TORRES BODET

EN EL MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGIA E HISTORIA

7:30PM

ENTRADA LIBRE

Michelle Bachelet y Lydia Cacho

16 octubre, 2011 por ricardo

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La Directora de ONU Mujer, Michelle Bachelet presntará premio a Lydia Cacho

 

Michelle Bachelet,  ex presidenta de Chile, actualmente Directora de ONU Mujer, presentará esta semana en Nueva York el Premio al valor Civil (Civil Courage Prize) de la Train Foundation a la periodista y activista mexicana Lydia Cacho.

La ceremonia se llevará a cabo en Nueva York. Lydia Cacho tendrá diversos encuentros con periodistas, activistas sociales y políticos de los Estados Unidos tanto en la Universidad de Columbia, en Nueva York como en Washington D,C.

El premio se entrega a la mexicana por su valor civil y perseverancia en la lucha contra la Trata de mujeres, niñas y niños y por su persistente y efectiva batalla en contra de la pornografia infantil que en su país, México, se ha convertido en un delito grave gracias a la mobilización social generada, en gran medida, por la incansable labor de la periodista, autora de los libros Los demonios del edén: el poder detrás de la pornografía infantil. Memorias de una infamia, asi como de otros títulos entre los cuales resalta el manual de prevención de abuso sexual infantil Con mi hij@ no (Todos de Editorial Grijalbo). La más reciente obra de esta autora mexicana de 48 años, es Esclavas del poder: un viaje al corazón de la esclavitud de mujeres y niñas en el mundo; obra que ha sido traducida a ocho idiomas  y cuyo impacto en más de 30 países ha sido notable.

La premiada es actualmente columnista de los diarios El Universal y de Sinembargo.mx. A pesar de las múltiples amenazas de muerte recibidas recientemente, Cacho ha dicho “Yo no iré a ninguna parte, los corruptos y criminales son muy pocos comparados con quieens queremos construir un México fuerte y digno. El miedo deben tenerlo ellos, porque seguiremos arrojando luz sobre sus acciones hasta que algún día no haya un sólo rincónn del país en el cuál puedan ocultarse!”.

La Directora Ejecutiva de ONU Mujer, Michelle Bachelet, entregará el premio en una ceremonia formal y dará el discurso en reconocimiento al valor civil a Cacho, quien ha sido también designada por el gobierno español y la Agencia de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Crimen como Embajadora Corazón Azul contra la esclavitud humana. Lydia Cacho es la primera mexicana reconocida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como Héroe mundial contra la esclavitud humana.

Twitter @lydiacachosi

 

 

LOS PRIVILEGIOS MASCULINOS

09 agosto, 2011 por ricardo

Mariano Nieto Navarro*

La mayoría de los varones que conozco, de muy diversa edad y condición, afirman que las mujeres en España en estos momentos tienen prácticamente las mismas oportunidades que los hombres para hacer lo que quieran. Implícitamente, lo que se dice es que la desigualdad es cosa del pasado y que las mujeres que protestan se quejan de vicio.

Esta opinión refleja una resistencia profunda, consciente o inconsciente, a reconocer que los hombres seguimos teniendo multitud de privilegios odiosos (“que perjudican a otros”, DRAE, 22ª edición) por el simple hecho de ser hombres. O, dicho de otra forma, que en un mundo de supremacía masculina o patriarcado, hay cosas de las que seguimos disfrutando todos los hombres que son injustas porque las conseguimos a costa de y en perjuicio de las mujeres. Muchas de esas ventajas las disfrutamos independientemente de que las queramos o no, y se superponen a otros tipos de privilegios que cada uno puede tener por su procedencia, extracción social, raza, etc. Hay abundante literatura al respecto, no solo especializada sino también de divulgación, de forma que quien no se haya enterado todavía de los variados mecanismos sociales y habilidades aprendidas —perfeccionados y transmitidos de generación en generación— que nos permiten a los hombres mantener la supremacía y sacar ventaja de la misma, es porque no quiere. Aunque los hombres no seamos culpables de haber heredado esos privilegios, sí somos responsables de lo que hacemos con lo que hemos recibido. Y esa responsabilidad empieza por reconocer la propia situación de privilegio odioso. Y continúa por tratar de cambiar las cosas renunciando a las ventajas injustas que se pueda y denunciando públicamente aquellas otras de las que nos beneficiaremos de todas maneras. La renuncia supone asumir preocupaciones y tareas no deseadas (empezando por el 50%, al menos, de las tareas domésticas y de cuidado de niños, ancianos y enfermos), perder poder, dinero, posición social y laboral (¿renunciar a un ascenso para estar más en casa y que promocione una mujer?), etc. Y la denuncia comprometida (pero no chulesca, porque ello supondría caer en lo mismo) seguramente puede implicar serios problemas con muchos otros hombres. Un ejemplo de privilegio que puede parecer irrelevante, pero que no lo es: a los hombres, desde pequeños, se nos presta mucha más atención cuando hablamos en público y en general se da más crédito a nuestras palabras (por contra, las mujeres “están mejor calladitas”). El planteamiento anterior, la renuncia a y denuncia de los privilegios masculinos odiosos, no supone una nueva edición de la típica actitud heroica varonil de salvar a las pobrecitas mujeres. Las mujeres están hartas, con razón, de hombres salvadores que hagan las cosas “por ellas”. Por otro lado, las mujeres han demostrado y siguen demostrando que se pueden salvar perfectamente por ellas mismas. De lo que se trata es de que los hombres, cada hombre, nos salvemos a nosotros mismos de nuestra propia indignidad. Segunda década del siglo XXI: es hora de que los varones miremos de una vez la realidad cara a cara y nos comprometamos masivamente en la ruta de la igualdad. Por supuesto, es necesario estimular el cambio “desde fuera”, con leyes, medidas políticas, campañas educativas y de comunicación. Pero el verdadero cambio tiene que venir de dentro de cada uno (exigencia ética) y de la participaciónsocial de los hombres detrás de las mujeres feministas (exigencia política).

*Colaborador de CAMBIO16.es

PLANTA CARA A LA VIOLENCIA MACHISTA

PONLE CARA A LA IGUALDAD

Manifestación contra la

violencia machista.

Sevilla, 21 octubre 2011

Red de Hombres por la Igualdad

 

Alternativas de paz

31 mayo, 2011 por ricardo

Plan b

Lydia Cacho

Una mujer es golpeada por su pareja, una no. Una es torturada psicológicamente  hasta que la depresión la mantiene en un limbo inaccesible, otra es feliz. Una mujer tiene sexo amoroso y voluntario con su esposo, otra es forzada a tener sexo por su pareja dos días después de haber parido. Una sí, una no. Las cifras no mienten.

Corría 1997 cuando al COESPO reveló en su estudio la situación de las mujeres de Nuevo León, luego el Instituto Estatal de las Mujeres reveló que “los estudios muestran que una de cada dos mujeres sufre maltrato en el ámbito familiar”. Sí,  una de cada dos mujeres de esa sociedad que durante décadas se ha considerado más avanzada que cualquier estado del país. Allí donde las élites del poder empresarial se saben intocables (o se creían hasta que llegó la guerra contra el narco y les recordó que son parte de esta República) En ese entonces la revelación sobre la violencia que se gesta y reproduce en los hogares, no sorprendió a casi nadie.

Sin embargo era 1 de dos empleadas domésticas, una de dos damas de la alta sociedad, una de dos esposas de hombres vinculados con la política, una de dos adolescentes abusadas por sus novios, un de dos modelos sometidas psicológicamente por sus parejas. Y de entre esas millones de mujeres, en 1999 salieron tres amigas que encabezadas por la Pedagoga Alicia Leal decidieron decir esto es inaceptable. Entendieron que el ciclo del maltrato se reproduce en la familia. Allí  donde las madres se quedan con su golpeador por “el bien de los hijos”, donde las esposas humilladas toman Tafil para soportar la convivencia con connotados empresarios de la ciudad. Donde miles tienen que pedir permiso para salir a trabajar y aunque aporten el 50% de la manutención del hogar son “las que ayudan”.

Ellas señalaron que los niños aprenden a odiar a su padre a la vez que a amarlo y sentirse identificados con la masculinidad violenta. Que las niñas repudian la debilidad de mamá pero entienden que ser mujer es obedecer y  soportar para que te amen; que debes saber que los hombres mandan y las mujeres se ponen lindas para ellos. Hace quince años un Procurador les dijo a estas activistas en ciernes que la violencia en la familia era un asunto privado, había sí, que proteger a los niños pero las mujeres estaban allí por puro gusto.

Y estas mujeres decidieron rebatir a la autoridad y fundaron Alternativas Pacíficas A.C. Abrieron un centro de atención a víctimas, consiguieron una casa para dar refugio a las mujeres que sabían que si intentaban separarse de su agresor podrían perder la vida. Espacios vitales de seguridad para las que habían sido amenazadas por sus agresores de arrebatarles a sus hijos si se atrevían a denunciar.

Muchos las miraron de reojo, otros criticaron que se abrieran refugios para mujeres maltratadas, era mejor decían, sacar de casa a los agresores. Los que decían eso ignoraban que la violencia contra las mujeres es puro ejercicio de poder, que se basa en jerarquías normalizadas por la sociedad y que las leyes y los jueces no admitían la violencia intrafamiliar como un delito grave. Nadie tiene aun el poder para sacar a un agresor del hogar, excepto si se le puede encarcelar con suficiente evidencia, generalmente esto sucede cuando ya las asesinaron, no antes.

 

Pero Alicia y las dos empresarias siguieron adelante hasta tener dos refugios de alta seguridad. Contra el viento de la corrupción y la marea del machismo, a lo largo de quince años han enfrentado de todo. Amenazas de muerte, expresiones de solidaridad, fundaron la Red Nacional de Refugios para mujeres maltratadas, alertaron a miles de mujeres, crearon vínculos sociales en la Sultana del Norte y fortalecieron las políticas públicas para atraer leyes que mejoraran la vida de las mujeres, sus hijos e hijas. Hoy tienen un equipo de 33 expertas, sicólogas, abogadas, trabajadoras sociales, maestras, pedagogas y capacitadoras para el trabajo. A su lado veinte voluntarias se aseguran de la fortaleza de la organización.

Cuando todos decían que no había nada que hacer contra este flagelo, este equipo demostró que si se podía. Entre 1996 a 2011 atendieron a 73 mil personas que vivían violencia.  Alternativas Pacíficas cambió la vida de miles, creó cultura de equidad, fomentó solidaridad, demostró que los vínculos interinstitucionales sí funcionan. Pero sobre todo ahora que celebran quince años de trabajo profesional nos recuerdan que no importa lo grave que una situación sea, la voluntad con estrategia además de mover montañas, salva vidas y lo transforma todo.

Trabajar por la Equidad es trabajar disfrutando la Diversidad, para erradicar la discriminación
y la supremacía de unas personas sobre otras.

ALTERNATIVAS DE PAZ EN MÉXICO

31 mayo, 2011 por ricardo

Plan b

Lydia Cacho

Una mujer es golpeada por su pareja, una no. Una es torturada psicológicamente  hasta que la depresión la mantiene en un limbo inaccesible, otra es feliz. Una mujer tiene sexo amoroso y voluntario con su esposo, otra es forzada a tener sexo por su pareja dos días después de haber parido. Una sí, una no. Las cifras no mienten.

Corría 1997 cuando al COESPO reveló en su estudio la situación de las mujeres de Nuevo León, luego el Instituto Estatal de las Mujeres reveló que “los estudios muestran que una de cada dos mujeres sufre maltrato en el ámbito familiar”. Sí,  una de cada dos mujeres de esa sociedad que durante décadas se ha considerado más avanzada que cualquier estado del país. Allí donde las élites del poder empresarial se saben intocables (o se creían hasta que llegó la guerra contra el narco y les recordó que son parte de esta República) En ese entonces la revelación sobre la violencia que se gesta y reproduce en los hogares, no sorprendió a casi nadie.

Sin embargo era 1 de dos empleadas domésticas, una de dos damas de la alta sociedad, una de dos esposas de hombres vinculados con la política, una de dos adolescentes abusadas por sus novios, un de dos modelos sometidas psicológicamente por sus parejas. Y de entre esas millones de mujeres, en 1999 salieron tres amigas que encabezadas por la Pedagoga Alicia Leal decidieron decir esto es inaceptable. Entendieron que el ciclo del maltrato se reproduce en la familia. Allí  donde las madres se quedan con su golpeador por “el bien de los hijos”, donde las esposas humilladas toman Tafil para soportar la convivencia con connotados empresarios de la ciudad. Donde miles tienen que pedir permiso para salir a trabajar y aunque aporten el 50% de la manutención del hogar son “las que ayudan”.

Ellas señalaron que los niños aprenden a odiar a su padre a la vez que a amarlo y sentirse identificados con la masculinidad violenta. Que las niñas repudian la debilidad de mamá pero entienden que ser mujer es obedecer y  soportar para que te amen; que debes saber que los hombres mandan y las mujeres se ponen lindas para ellos. Hace quince años un Procurador les dijo a estas activistas en ciernes que la violencia en la familia era un asunto privado, había sí, que proteger a los niños pero las mujeres estaban allí por puro gusto.

Y estas mujeres decidieron rebatir a la autoridad y fundaron Alternativas Pacíficas A.C. Abrieron un centro de atención a víctimas, consiguieron una casa para dar refugio a las mujeres que sabían que si intentaban separarse de su agresor podrían perder la vida. Espacios vitales de seguridad para las que habían sido amenazadas por sus agresores de arrebatarles a sus hijos si se atrevían a denunciar.

Muchos las miraron de reojo, otros criticaron que se abrieran refugios para mujeres maltratadas, era mejor decían, sacar de casa a los agresores. Los que decían eso ignoraban que la violencia contra las mujeres es puro ejercicio de poder, que se basa en jerarquías normalizadas por la sociedad y que las leyes y los jueces no admitían la violencia intrafamiliar como un delito grave. Nadie tiene aun el poder para sacar a un agresor del hogar, excepto si se le puede encarcelar con suficiente evidencia, generalmente esto sucede cuando ya las asesinaron, no antes.

 

Pero Alicia y las dos empresarias siguieron adelante hasta tener dos refugios de alta seguridad. Contra el viento de la corrupción y la marea del machismo, a lo largo de quince años han enfrentado de todo. Amenazas de muerte, expresiones de solidaridad, fundaron la Red Nacional de Refugios para mujeres maltratadas, alertaron a miles de mujeres, crearon vínculos sociales en la Sultana del Norte y fortalecieron las políticas públicas para atraer leyes que mejoraran la vida de las mujeres, sus hijos e hijas. Hoy tienen un equipo de 33 expertas, sicólogas, abogadas, trabajadoras sociales, maestras, pedagogas y capacitadoras para el trabajo. A su lado veinte voluntarias se aseguran de la fortaleza de la organización.

Cuando todos decían que no había nada que hacer contra este flagelo, este equipo demostró que si se podía. Entre 1996 a 2011 atendieron a 73 mil personas que vivían violencia.  Alternativas Pacíficas cambió la vida de miles, creó cultura de equidad, fomentó solidaridad, demostró que los vínculos interinstitucionales sí funcionan. Pero sobre todo ahora que celebran quince años de trabajo profesional nos recuerdan que no importa lo grave que una situación sea, la voluntad con estrategia además de mover montañas, salva vidas y lo transforma todo.

Trabajar por la Equidad es trabajar disfrutando la Diversidad, para erradicar la discriminación
y la supremacía de unas personas sobre otras.

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