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¿TODOS SOMOS JUAREZ?

19 Febrero, 2010 por ricardo

Por Javier Solórzano*

Ni Marisela Ortiz, directora de “Nuestras hijas de regreso a casa”, ni Elizabeth Flores de la Pastoral de Ciudad Juárez, ni Gustavo de la Rosa, defensor y promotor de los derechos humanos fueron convocados a las reuniones de Felipe Calderón con sectores de la entidad fronteriza. No se soslaya que a pesar de esto han estado presentes buena parte. Con preocupación, por no decir otra cosa, el tema de los derechos humanos se ha ido borrando. Los derechos humanos han pasado de ser el gran tema a un distante segundo plano.

¿Por qué es importante hablar con estos tres personajes? Fundamentalmente, por lo que han hecho por Ciudad Juárez y por lo que ellos representan. Dicen las cosas directas, han vivido en carne propia las presiones, y han estado marcados por la violencia y la muerte de familiares y amigos cercanos. Han estado a punto de darse por vencidos, pero a la mera hora se han defendido, a pesar del dolor, y no han permitido que les gane la adversidad. Por lo que han vivido no dudan en denunciar lo que pasa en Ciudad Juárez cuando duele el estómago, no cuando ha pasado el tiempo.

Las dos reuniones encabezadas por el Presidente han sido fundamentalmente catárticas. Era de esperarse, y sólo será al paso del tiempo —hablan ya de 100 días— cuando se puedan apreciar resultados, cuando se vean indicadores reales de la efectividad de lo que se dice y promete. El tiempo no ha sido un aliado para la presidencia de Calderón. El gobierno ha diseñado varios planes y la gran mayoría se queda en el camino. Lo peor es que no han tenido ni seguimiento. El b “todos somos Juárez” presidencial vale en la medida en que el gobierno realmente instrumente la estrategia que tenga en la ciudad fronteriza y ésta sea el punto de partida para una estrategia macro.

Calderón tiene que escuchar pero sobre todo actuar en función de lo que escucha. Por ello, Marisela, Elizabeth y Gustavo son importantes. Ellos representan opiniones duras que salen de las entrañas, del alma y de la reflexión. No es que los que han hablado no tengan cosas importantes que decir, por supuesto que las tienen y lo han dicho. Lo importante es que para gobernar y rehacer a Ciudad Juárez no basta con voluntarismos, dinero, y cara de resignación. Para hacerlo se requiere de algo que no pareciera querer y, a estas alturas, ni poder, el gobierno de Calderón: cuestionar lo que ha hecho hasta ahora. No es sólo la seguridad, es la economía, la política, la esperanza y la credibilidad; como ve, ¡casi nada! Pero que no se olvide que junto con la imperiosa necesidad de atacar los problemas de la ciudad fronteriza anda también de por medio que el país no termine por ser el Ciudad Juárez de hoy.

Si “todos somos Juárez”, Presidencia debe cuidar no dejar fuera a las voces que como Marisela, Elizabeth y Gustavo llevan años en el trabajo de reconstrucción social de Ciudad Juárez.

*Periodista mexicano, columnista del diario El Universal

ENTRE PERROS

06 Diciembre, 2009 por ricardo

Entre perros te veas

Lydia Cacho

Es un reportero joven que durante años ha entrevistando a malos y a no tan malos, investigando las historias que a muchos les parecen de novela. Es uno de los mejores nuevos periodistas del país y por seguir honesto, por no avergonzarse de su éxito y  de sus múltiples premios, en su vida personal ha perdido de todo, amores y amistades; porque en este país para hacer buen periodismo sobre crimen organizado y mantenerse impoluto e incorrupto hay que jugársela y Alejandro Almazán se la ha jugado.

En cinco años tejió las vidas de personajes que descubrieron en el mal una forma de vida. Escribió el mapa de una raza que incrementa su pasión por la violencia, la envidia y el desamor, que deja solos a quienes se atreven, que venera las armas y la guerra, que les canta y les reza a los narcos. Así nació entre perros, la primera novela de Almazán.

Yo, como la mayoría de mexicanas estoy harta de la nota roja, pero me rehúso a ser partícipe del silencio que es el mejor cómplice de la mentira. Por esa misma razón me parece que su primera novela debe ser leída en todas partes, dentro y fuera de México. Entre su méritos está el padrinazgo del  estupendo escritor Elmer Mendoza, quien acompañó al autor en la experiencia de novelar con un cabal manejo del lenguaje, un ritmo  implacable y una impresionante habilidad para detallar las minucias que manifiestan la esencia de la corrupción mexicana en todas sus facetas, particularmente la corrupción del espíritu humano, la de la vida que poco importa, la del dinero que lo es todo, la del poder que  destruye y se crece ante el miedo de los otros.

Hay periodistas amenazados que emigran para salvarse, Alejandro Almazán decidió escribir ficción como catarsis de sus miedos, de sus pérdidas, de su divorcio, de sus angustias por la realidad.

Él narra el mal pero no lo disfruta, lo revela, lo desnuda y nos ayuda a pensar con Entre perros que México necesita reconstruirse de manera celular, vital, individual y sólo entonces podrá haber una transformación colectiva.

Leerlo me recordó que mientras más se intente ocultar la descomposición social, más se nutre el descontento y se contagia la pasión por la aniquilación de las y los otros. Alejandro Almazán es el Roberto Saviano mexicano. En este libro retrata a México tal como es, sin pedir perdón ni permiso y eso lo hace profundamente valioso como literatura, como acto de congruencia de un periodista que tuvo que recurrir a la novela para contar toda la verdad, que lo hizo bien y que ayudará  a propios y extraños a entender la psicología del narco y de una buena parte de la población que abdica cada día de su responsabilidad social y destruye sin medida ante la mirada cómplice o amedrentada de otros. Lealo y usted dirá lo publica Mondadori literatura y se vende en librerías.

BLADIMIR: OTRO COLEGA ASESINADO

03 Noviembre, 2009 por ricardo

ASESINADO OTRO PERIODISTA EN EL ESTADO DE DURANGO

El cuerpo sin vida de Bladimir Antuna García, periodista mexicano especializado en cuestiones de seguridad en el diario El Tiempo de Durango, apareció en la noche del 2 de noviembre de 2009, según un comunicado que ha hecho la Procuraduría General del Estado de Durango. El periodista fue secuestrado esa misma mañana, cuando acudía al trabajo. Según fuentes oficiales, el fallecimiento se debió a «asfixia por estrangulación». El cuerpo presentaba también heridas de bala en cráneo y abdomen. Cerca del cadaver apareció un mensaje, cuyo contenido aún no se ha dado a conocer.

“Envíamos nuestro más sentido pésame a la familia de Bladimir Antuna García. Sentimos una inmensa rabia por este asesinato que habría podido evitarse ya que, en efecto, la Fiscalía General de Durango estaba al corriente de las amenazas de muerte recibidas por Bladimir Antuna, pero no hizo nada para garantizar su protección. El asesinato, pocos meses antes y presumiblemente por los mismos autores, de Eliseo Barrón (leer el comunicado del 28 de mayo de 2009), tendría que haber servido de advertencia a las autoridades. El estado de Durango, bastión del crimen organizado donde impera la impunidad, se ha convertido en un infierno para quienes defienden una prensa libre y una información transparente. Una vez más, hacemos un llamamiento a las autoridades federales para que creen programas de protección que terminen con este siniestro recuento”, ha declarado Reporteros sin Fronteras.

Bladimir Antuna ya había sufrido un atentado el 28 de abril de 2009. Entonces, unos desconocidos dispararon a su domicilio. Además, según el CEPET (Centro de Periodismo y Etica Pública), el reportero recibía frecuentemente llamadas anónimas en su teléfono móvil, o en la redacción de El Tiempo, advirtiéndole acerca de las infomaciones que publicaba.

Pocos días después del salvaje asesinato de Eliseo Barrón, que tuvo lugar el 26 de mayo de 2009, Bladimir Antuna manifestó que llevaba varios meses recibiendo amenazas de presuntos miembros de los Zetas, un grupo criminal relacionado con el Cartel del Golfo. De hecho, y siempre según el CEPET, Bladimir Antuna intercambió información con Eliseo Barrón a propósito de la corrupción policial y el crimen organizado, poco antes de la muerte de este último. Los asesinos de Eliseo Barrón, miembros de los Zetas, fueron detenidos el pasado 6 de junio y reconocieron el asesinato que, dijeron, tenía como objetivo obligar a autocensurarse a la prensa local (leer el comunicado del 16 de junio de 2009).
México es el escenario de una triste hecatombe que, desde el comienzo del año 2000, ha dado como resultado 56 periodistas asesinados por motivos relacionados con su profesión. México ocupa el lugar 137, entre 175 países, en la clasificación mundial de la libertad de prensa elaborada por Reporteros sin Fronteras en 2009.

Las carcajadas de los narcos

13 Julio, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

Columna publicada en El Universal y otros 20 diarios del país
Foto: “El Mayo” Zambada
Plan b
Lydia Cacho
El IMSS pagó más de 800 mil dólares en subsidios a la guardería de la familia del narcotraficante El Mayo Zambada. En Washington ahora se preguntan cómo diablos le harán para que los congresistas estadounidenses aprueben futuras partidas de Plan Mérida para México, que podrían terminar en los bolsillos de los cárteles.
No, no fue en la era del PRI, esa a la que culpa Calderón cada vez que cuestionamos la guerra y la corrupción. Fue Molinar Horcasitas cuando era director del IMSS; un panista que ha vivido de dar lecciones de ética y buen gobierno. Firmó el convenio para que la familia del narcotraficante maneje una guardería pública en Sinaloa.
No hay excusa ni pretexto; cualquier persona puede entrar en Internet, teclear el nombre de la representante legal y encontrarse, desde antes de firmar el contrato, con el listado de los negocios para lavar dinero de El Mayo Zambada.
El aviso en la dirección electrónica http://www.treas.gov/offices/enforcement/ofac/actions/20070517.shtml está allí justamente en aras de la trasparencia y para que nadie, ni de México ni de Estados Unidos, cometa el error de vincularse con el narcotraficante.
Como si no fuera suficiente la falta de profesionalismo y pericia del director y Consejo Técnico del IMSS, también el gobierno de EU, que ya conocía esta asociación, hizo ojo de hormiga. Cuando la cooperación estadounidense entrega donativos a las asociaciones civiles, les hace firmar medio centenar de documentos de responsabilidad jurídica, revisa las facturas y gastos, exige transparencia total por 10 mil dólares; sin embargo, a sabiendas de que el gobierno federal no sólo es incapaz de dar seguimiento a uno de capos más buscados, sino que se asocia con su familia con recursos públicos, aprobó la entrega de 400 millones de dólares para la narcobatalla. Algo no cuadra; el Departamento de Estado ha dicho que esta es una guerra fallida. Si lo es, ¿para qué invierten en ella? ¿Qué estará cediendo Calderón a cambio de esa ayuda?
Las y los legisladores estadounidenses que aprobaron el Plan Mérida conocen las debilidades del gobierno calderonista. Conocen la corrupción de altos mandos policíacos, saben de la falta de equipo y recursos para trabajo de campo de inteligencia del Cisen.
Luego de un gasto multimillonario y de la estela de daños “colaterales” (como Calderón llama a las violaciones a los derechos humanos) que dejan 10 mil soldados en Chihuahua, sabemos que fue inútil ese despliegue militar y que lo que se necesitaba era invertir en servicios de inteligencia para aislar y detener a los narcotraficantes y sus redes sociales; justo lo que hace un año la Sedena y expertos independientes en inteligencia y seguridad le dijeron a Calderón.

Si no son capaces de darse cuenta de que el IMSS está subrogando guarderías al narco, algo que podrían descubrir con una búsqueda simple en Google, qué podemos esperar de esta ineficaz guerra si no más violencia, más muertes, menos derechos humanos para la sociedad inocente, y claro, las carcajadas de los narcotraficantes.
(Para leer más sobre el efecto de la militarización en México lea:
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/169676.html)

Carta a los secuestradores

08 Julio, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro


Plan b

Lydia Cacho

Cada vez que uno de ustedes asesina a una persona, se hace más pequeño ante sí mismo y ante los demás. No, no son grandes, ni valientes, ni fuertes ni malos profesionales. Su vida carece de sentido y por eso consideran que secuestrar, torturar y cobrar por ello les hace grandes y poderosos. El poder que tienen en realidad es minúsculo, no depende tanto de ustedes como de la incapacidad, ignorancia y debilidad de quien debiera ser su adversario: las autoridades mexicanas.

Ustedes son un puñado regado por todo el país; hay millones de hombres y mujeres que no les temen, que no se arrepienten, que no se venden ni venden a sus familiares a cambio de que ustedes les perdonen, magnánimamente, la vida.

El dinero tampoco los hace mejores; ni sus camionetas y autos de lujo, ni las armas de alto calibre, ni la mirada ruda que finge no sentir nada, porque ustedes, la mayoría deben beber o drogarse para soportar la vida. Duermen con miedo aunque lo nieguen, miedo de la traición de su pareja, de sus compas, de sus cómplices policiacos. Este país, México no es tan suyo como imaginan, aunque vean en los periódicos las portadas con sus fechorías, y celebren a escondidas que otro medio les dio ocho columnas, que la tele los hace cada vez más malos ante la mirada de la sociedad; es un espejismo, cada vez que matan a alguien, ustedes empequeñecen.

Hace una semana una mujer murió en manos de un secuestrador que debió suicidarse sin saber qué hacer. Antier, asesinaron a Benjamín Le Barón, pero su comunidad no está asustada, está indignada y les rebasa en número y en fuerza moral.  Ustedes cuentan con la cobardía y avaricia de algunos gobernadores, procuradores y jueces, eso está claro. Sin embargo no crean todo lo que ven, todo lo que leen. Este país no vivirá secuestrado por el miedo. Cada vez hay más gente que les señala, que les reconoce, que logrará, como hizo Benjamín Le Baron, que otra veintena pague por sus delitos. Ustedes, en realidad, son poca cosa, su camino es el equivocado, y este país aun es nuestro. www.lydiacacho.net

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