La iglesia y la homofobia

25 septiembre, 2010 por Lydia Cacho Ribeiro Publicado en Comunicados | Sin comentarios »

CONAPRED CONCLUYE PROCEDIMIENTOS DE MINISTROS DE CULTO
DE LA IGLESIA CATÓLI
CA

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) concluyó los expedientes de queja que se abrieron a solicitud de diversos peticionarios en contra de los ministros de culto: Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Cardenal Norberto Rivera Carrera y el padre Hugo Valdemar Romero, por diversas declaraciones en el marco del debate y la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre los matrimonios entre personas del mismo sexo.

En relación al expediente referido al Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de México y del Sacerdote Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis, este Consejo recibió respuesta rechazando participar en el proceso de conciliación previsto en la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (LFPED). En esa respuesta se argumentó su derecho al ejercicio de la libertad de expresión, de la libertad religiosa, y su perspectiva de no haber violado el derecho a la No discriminación.

 

No obstante, ambos ministros de culto aceptaron tener un diálogo con autoridades del Conapred, así como que la oficina de la Arquidiócesis Primada de México emita un comunicado público en el que se exprese su posición en relación a los matrimonios entre personas del mismo sexo y su postura de respeto a todas las personas sin ningún tipo de discriminación.

 

Por otra parte, en el caso del Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara, este Consejo no recibió respuesta alguna a las diversas notificaciones que se le enviaron para solicitarle información e invitarle a participar en el proceso de conciliación. En el oficio de conclusión de este procedimiento, y con base en la información recibida del caso, el Conapred calificó como acto de discriminación las expresiones emitidas por el Arzobispo de Guadalajara, ya que éstas pueden promover la homofobia y repercutir en el ejercicio de derechos y libertades en condición de igualdad, tal como lo señala el Artículo 9, Fracción XV de la LFPED.

 

Este Consejo reconoce plenamente el derecho que las Iglesias tienen para expresar ante la opinión pública sus puntos de vista sobre los asuntos que interesan a toda la sociedad, como es el caso de los matrimonios entre personas del mismo sexo y la posibilidad de que puedan adoptar. Pero también el límite legal, establecido en el artículo sexto constitucional, que tiene el ejercicio de la libertad de expresión con respecto a los derechos de terceros, por lo cual no se pueden justificar expresiones que atenten contra la dignidad de las personas.

 

La defensa de la igualdad y de la dignidad de todas las personas no sólo es el centro de las democracias constitucionales, sino también parte fundamental de la doctrina de muchas religiones. La propia Iglesia Católica lo expresa en la Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, emitida por la Congregación de la Doctrina de la Fe, que en su número 9 dice:

 

“Es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen. Revelan una falta de respeto por los demás, que lesiona unos principios elementales sobre los que se basa una sana convivencia civil. La dignidad propia de toda persona siempre debe ser respetada en las palabras, en las acciones y en las legislaciones.”

 

De igual manera el Catecismo de la Iglesia Católica señala en su número 2358 que las personas homosexuales “Deben ser acogidos con respeto (…). Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”.

 

Este Consejo expresa la preocupación por todo tipo de manifestaciones contrarias a la dignidad de las personas, así como por la falta de respuesta a los procesos establecidos en la legislación vigente. Ambas conductas afectan la posibilidad de una sociedad plenamente democrática, incluyente y justa.

 

Conapred exhorta, y seguirá haciéndolo a través de la búsqueda de procesos de diálogo con representantes de la iglesia Católica y de otras iglesias, a promover espacios y prácticas de igualdad, pues en el marco de un Estado democrático y de Derecho, la defensa de la dignidad de las personas es responsabilidad compartida de todas las personas, y de todos los grupos sociales.

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