Archivo del noviembre, 2014

MIGRANTES Y REFUGIADOS EN DISTRITO FEDERAL

10 noviembre, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro

DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOZA1
JEFE DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL
PRESENTE
México, D.F. a 7 de noviembre del 2014.

De acuerdo a investigaciones recientes, en el Distrito Federal se encuentran personas pertenecientes de al menos a 40 comunidades de distinto origen nacional, tales como la comunidad libanesa, israelita, palestina, armenia, iraní, china, española, sudamericana y centroamericana, entre otros. Y, existen alrededor de 900 mil personas originarias de la Ciudad de México que emigraron a otros países, principalmente a los Estados Unidos y Canadá.
Ante ello, esta Ciudad ha declarado a través de sus respectivos Jefes de Gobierno que ha venido trabajando en la construcción de una capital social avocada al apoyo y protección de diferentes grupos en situación de vulnerabilidad social. De hecho, la Ciudad de México se ha constituido como ejemplo nacional e internacional por los programas sociales y ambientales que ha implementado.

Sin embargo, es importante reconocer que estas acciones a favor de la población migrante y del fortalecimiento de la agenda migratoria a nivel local no hubiera sido posible sin el impulso y liderazgo de personas clave dentro del Gobierno del Distrito Federal, quienes han demostrado un compromiso amplio con la agenda de migración y un entendimiento de la construcción de políticas públicas promoviendo el diálogo y la interlocución.

En particular, a través de la Dirección de Atención a Huéspedes, Migrantes y sus Familias de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC), encabezada por la Licenciada Guadalupe Chipole Ibáñez, se impulsó, apoyó y favoreció la construcción de los siguientes procesos:

  • La Ley de Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana en el Distrito Federal y su Reglamento cuyo objetivo es regular la hospitalidad y propiciar la interculturalidad, así como salvaguardar los derechos derivados del proceso de movilidad humana, entendiendo éste como el ejercicio del derecho Ccp. Hegel Cortés Miranda. Secretario de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades.
  • humano de toda persona a migrar, incluyendo acciones encaminadas a la disminución de la desigualdad, inequidad y discriminación, reconociendo que ningún ser humano puede ser ilegal por su condición migratoria.
  • La implementación de acciones de capacitación y sensibilización a funcionarios públicos del Distrito Federal de diversas dependencias que brindan atención a población migrante y sus familiares.
  •  La creación de una Red de Ciudades Hospitalarias en México, a fin de compartir la experiencia de trabajo del Distrito Federal con otras ciudades que tienen fuerte presencia migratoria y que requieren del impulso y fortalecimiento de una agenda de derechos humanos de esta población.
  •  El seguimiento a la creación de la Comisión de Interculturalidad prevista en la Ley de Interculturalidad, impulsando la creación de un programa de trabajo claro acorde a la realidad migratoria de la Ciudad de México y garantizando la participación de la academia y la sociedad civil.
  •  La implementación, seguimiento y evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal, en particular de su Capítulo 29 sobre personas migrantes y refugiadas, fungiendo como instancia coordinadora para lograr el cumplimiento de las diferentes metas y líneas de acción planteadas.
  •  El impulso a la creación en conjunto con sociedad civil, academia e instancias de gobierno del “Programa de Hospitalidad, Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana para el Distrito Federal” como un mecanismo de planeación, seguimiento y evaluación que permita incorporar de manera transversal, intersectorial e integral los objetivos, estrategias, líneas de acción, metas y recursos necesarios para el efectivo ejercicio de los derechos de las personas en movilidad, tal como lo prevé la Ley de Interculturalidad.

En ese sentido, damos todo el respaldo y reconocimiento a la gestión de la Lic. Guadalupe Chipole y a todo el equipo de la Dirección a su cargo, por el ejemplo de compromiso con la agenda migratoria y las personas en movilidad, favoreciendo siempre la construcción colectiva y coordinada entre instancias de gobierno, organismos autónomos de derechos humanos, academia y organizaciones de la sociedad civil.

Expresamos nuestro profundo desacuerdo en que la Lic. Guadalupe Chipole haya sido cesada de su cargo y descalificamos totalmente el trato indigno que se le ha dado por parte del Secretario de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Lic. Hegel Cortés Miranda). No se debe tolerar que en la administración que usted encabeza, existan actos de esta naturaleza, sobre todo si se trata de funcionarios responsables, profesionales y comprometidos.

  • Manifestamos nuestra preocupación por el seguimiento, interés y continuidad que se vaya a dar a la agenda de trabajo que veníamos desarrollando bajo el liderazgo de la Lic. Guadalupe Chipole, toda vez que el Lic. Cortés Miranda ha demostrado poco interés y reconocimiento en los procesos de construcción colectiva en los que hemos impulsado y participado desde sociedad civil. El más claro ejemplo, es el desinterés y la obstaculización de la versión del Programa Especial de Hospitalidad, Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana para el Distrito Federal, trabajado en el marco de los Espacios de Participación del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación (MSyE) del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (PDHDF).
    Dicha situación tuvo como resultado que varias organizaciones buscáramos reunirnos con Javier González Garza, Jefe de Oficina de la Jefatura de Gobierno para compartir el proceso en el que fue construido dicho programa, su contenido y su relevancia, con el objetivo de que no quedara fuera y se incorporara a la lista de Programas Sectoriales y Especiales que esta administración ha considerado en el marco de la implementación del Programa General de Desarrollo 2013-2018. Sobre todo porque públicamente, desde la Jefatura de Gobierno, usted ha señalado y dispuesto el apoyo a la implementación de la Ley de Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana en el Distrito Federal y su programa, así como la importancia de la participación de la sociedad civil en la construcción de dichos procesos. Demandamos:
    Se brinden las condiciones para que la Lic. Chipole Ibáñez pueda hacer su proceso de entrega – recepción de manera adecuada.
  •  No se tolere ninguna acción de hostigamiento en contra de la Lic. Chipole Ibáñez y en su caso sea sancionada cualquier autoridad que lo haga.
  •  Se dé especial atención y seguimiento desde la oficina que usted asigne, a todas las acciones de implementación de la Ley de Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana en el Distrito Federal, para evitar que este cambio de funcionarios signifique retrocesos en esta agenda.
  •  Se promulgue a la brevedad, en cumplimiento con la instrucción que usted ha girado públicamente, el “Programa de Hospitalidad, Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana para el Distrito Federal”. Y sea publicada la versión que fue trabajada conjuntamente desde los Espacios de Participación del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación (MSyE) del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (PDHDF).

Confiamos en que la voz de todos y todas quienes estamos firmando esta carta desde distintas latitudes y espacios de trabajo sea escuchada y, la llamada de alerta que hacemos sobre los hechos que están ocurriendo en la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, tengan su atención y se dé seguimiento puntual a los temas que le estamos planteando.

Sin Fronteras IAP
Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social, Incide Social, Ac.
Instituto de Estudios y Divulgación sobre Migración, A.C.
Instituto para las Mujeres en la Migración, A.C.
Centro de Acojida y Formación para el Empoderamiento de la Mujer Indígena y Migrante/CAFEMIN
Albergue Tochan
Comité de Solidaridad y Derechos Humanos Monseñor Romero
SMR Scalabrinianas Misión para Migrantes y Refugiados
Casa de los Amigos, A.C.
Instituto para las Mujeres en la Migración, A.C.
Asociación Nacional de Abogados Democráticos. ANAD
Estrategias de Participación Social y Desarrollo con Equidad, A.C. Mujeres por una Binacionalidad Digna, A.C.
Appleseed México
Padre Alejandro Solalinde
Dra. Leticia Calderón Chelius, académica/Red de migrantologos
Programa de Asuntos Migratorios (PRAMI) de la Universidad Iberoamericana Campus Ciudad de México
Programa de Asuntos de Migratorios, de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México
Dra. Giovanna Marconi, investigadora y profesora asistente, Catedra Unesco SSIIM sobre la “Inclusión Social y Espacial de los Migrantes Internacionales” de la Universidad Iuav de Venecia (Italia)
Dr. Marcelo Balbo. SSIIM UNESCO Chair on “Social/Spatial Inclusion of International Migrants, Urban Policies and Practice” – Università Iuav di Venezia (Italia)
Dra. Elena Ostanel, investigadora, Catedra Unesco SSIIM sobre la “Inclusión Social y Espacial de los Migrantes Internacionales” de la Universidad Iuav de Venecia (Italia)
Dr. Adriano Cancellieri, investigador, Cátedra Unesco SSIIM sobre la “Inclusión Social y Espacial de los Migrantes Internacionales” de la Universidad Iuav de Venecia (Italia)
Dr. Mirko Marzadro, SSIIM UNESCO Chair on “Social/Spatial Inclusion of International Migrants, Urban Policies and Practice” – Università Iuav di Venezia (Italia)
Ana Estevens, Universida de Lisboa, Portugal
Sónia Pereira, Universidad de Deusto, España Lic. Maribel Téllez Altamirano, Abogada en el Área Migratoria Reyna Carretero Rangel Nicole R. Salgado, coautora de Amor and Exile, Querétaro (doble ciudadana originaria de Nueva York) Margarito Reséndiz López, Querétaro.
Contacto.
Nancy Pérez García
Directora General
Sin Fronteras IAP
nperez@sinfronteras.org.mx

EL FIN DEL PODER

03 noviembre, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro

Plan b

El fin del poder

Lydia Cacho

“Empresas que se hunden,militares derrotados,papas que renuncian y gobiernos impotentes: cómo el poder ya no es lo que era”

Hay dos tipos de poder: el imaginario y el concreto. El imaginario es aquél que muchos creen que tienen hasta que la realidad les muestra sus límites; también está el poder imaginario asignado a líderes sociales o defensoras de Derechos Humanos, a quienes el colectivo concede una fuerza de acción increíble e imposible; sobre ellas y ellos recae una suerte de fe construida por quienes se sienten impotentes (sin poder) ante las desgracias que les aquejan. El poder concreto es el que tiene un gobernante o una legisladora, un médico o una Secretaria de Estado. Tienen recursos materiales e intelectuales, así como acceso a los mecanismos de sus instituciones para beneficiar (o dañar) a grandes cantidades de personas. Pero incluso su poder está acotado.

Durante las revueltas sociales, como la que se está gestando en México alrededor de la simbólica masacre de Ayotzinapa que exige vida en lugar de muerte, que exige justicia en territorio de impunidad, se despierta el fantasma del poder colectivo, de los liderazgos estudiantiles, el poder individual que se reconecta a través de redes sociales, que hace de una causa de pocos bandera de millones. Ese poder es real, débil, confuso, poco estratégico pero real: es el poder de las nuevas generaciones que exige se deconstruya a un Sistema político y judicial inepto y anquilosado, que yace agonizante frente a la mirada del mundo. Pero una vez se expulsa a los peores ¿qué modelo de poder los suple?

El reconocido analista venezolano, economista y experto en política Moisés Naím, escribió El fin del poder (Ed. Debate), una obra que desde hace un par de meses se ha convertido en mi libro de consulta y reflexión favorito. Naím no habla desde la teoría del académico sentado en sus laureles que piensa solo y pontifica; por el contrario, confiesa desde el inicio cómo aprendió a vivir el poder en su propio país y las grandes lecciones que le ha dejado su ascenso a diferentes ámbitos de incidencia pública. Naím ha sabido entender, conocer y analizar a los grandes empresarios convencionales y a las pequeñas pero transcendentes empresas sociales, hizo una inmersión en las redes sociales y el propio Internet para entender los mecanismos de poder de creadores y usuarios. Este libro, escrito con un lenguaje accesible y una narrativa fluida, desentraña casi todas las complejidades a las que nos enfrentamos cuando intentamos buscarle los pies y la cabeza a la locura en que vivimos: la corrupción, los monopolios, las revoluciones tuiteras, el debilitamiento de los medios, el fortalecimiento de la delincuencia organizada, la censura, los movimientos juveniles, la ira social ante la violencia, los liderazgos débiles, las violaciones a los derechos humanos y sus actores y actoras. Quién, cómo, cuándo, dónde y de que manera se obtiene y pierde el poder todos los días; Naím no deja un solo resquicio sin reflexión, no da cabida al lugar común y a la simplonería del clásico analista famoso. No se da tregua ni a sí mismo ni a quien lo lee

Hace muchos años Marcela Lagarde me explicó con gran sencillez cómo la única manera de lograr la instauración de un modelo de igualdad entre hombres y mujeres radica justamente en analizar las estructuras y los modelos de poder, tanto público como privado, porque sólo conociendo su anatomía podíamos comenzar a reinventarlo. Comúnmente quienes quieren tumbar un edificio llegan con una grúa que destruirá todo a su paso, o con expertos en explosivos que los instalarán de tal forma que causarán una serie de explosiones que tumbarán la estructura en caída vertical con tan precisión que no afectará a las construcciones vecinas. Así es como algunos quieren cambiar los sistemas de poder, a golpes o explosiones, que afecten una parte y no el todo circundante. Naím, como la filósofa feminista, propone detenerse a pensar cómo se han pulverizado los modelos de poder y quién se queda con la mayor montaña de cenizas, nos explica cómo lo manejan y lo acumulan, cómo lo reinventan, lo capitalizan o lo pierden.

Se ha dicho que la siguiente revolución social y política tiene que pasar necesariamente por la reinvención del ejercicio del poder y no solamente por la repartición de los bienes que éste genera. Naím nos invita a diseccionar poco a poco los elementos que conforman ese edificio, a desmontarlo ladrillo por ladrillo, sin ruidosas explosiones; como en el ajedrez, a pensar antes de mover cada pieza, conocerla para moverla.

Las acertadas reflexiones de Moisés Naím muestran su capacidad para analizar el poder desde una perspectiva no tradicional; se posicionó en una esquina diferente para obtener resultados distintos a los que tradicionalmente nos ponen sobre la mesa los analistas. Nunca como ahora hace falta leer este libro, en cualquier país de América Latina encontraremos pautas para comprender desde dónde actuar a fin de reinventar el poder. Sin duda trae muy buenas noticias: Naím pone su esperanza en que las nuevas generaciones reinventen el poder, pero para ello necesitan conocerlo, entenderlo y asumir su propia responsabilidad, individual y colectiva, para que perviva.

@lydiacachosi

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