Archivo del mayo, 2009

De la Madrid, “el traidor”

14 mayo, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

SALINAS AMENAZA A CARMEN ARISTEGUI

Lydia Cacho

Recientemente se filtró que el ex presidente Miguel de la Madrid estaba cercano a la muerte. Su oficina envió un comunicado asegurando que, además de los achaques de la edad, don Miguel gozaba de cabal salud. El priísta que gobernó de 1982 a 1988 tiene 75 años.
Cuando accedió dar la entrevista a Carmen Aristegui, De la Madrid vistió elegantemente, estuvo sentado hora y media con ella, fue cortés y preciso.
El tono de voz denotaba problemas respiratorios; sin embargo, la estructura argumentativa demuestra que puede tener dolencias físicas pero la claridad mental no está en duda. Persona cercanas a quien dio el dedazo presidencial para entregar el país a Carlos Salinas aseguran que en los últimos meses don Miguel se ha dedicado a hacer un balance de su vida, por eso no resultó extraño que, en tremenda entrevista, admitiera que se arrepiente de haber heredado la Presidencia a Salinas, que nunca imaginó que éste pactaría con el narco y muestre su desprecio a Raúl Salinas.
México no olvida que De la Madrid avaló el fraude electoral de 1988, con la falsa caída del sistema. Pues al Miguel que escuchamos por la mañana lo visitó por la tarde la élite de la mafia priísta. En el despacho de la casa del ex presidente se redactó el documento en que se retracta de sus declaraciones, con el mismo pueril argumento usado por Echeverría para librarse de una sentencia por la masacre del 68: “una incipiente senilidad” que no le permite entender lo que dice o hace.
Salinas ha sido exhibido dos veces esta semana y debe ser protegido para prevenir la hecatombe del PRI. Don Miguel, ahora sorprendido, no  fue más que su cómplice, pues el ascenso de Carlos a la presidencia fue una farsa fraudulenta orquestada para evitar que Cárdenas llegara al poder. De la Madrid es responsable de haber arrebatado a la sociedad mexicana su derecho a elegir un presidente.
Miguel de la Madrid hizo un acto de contrición con Aristegui, no hay duda. Es probable que sepa que la muerte está cerca y, como como hiciera en la obra de Yourcenar el emperador Adriano, se atrevió. Unas horas después, el clan priísta le pide que mienta de nuevo y lo hace, no como Adriano, sino como un criminal en el cadalso que pide perdón a Dios, no por arrepentimiento, no por culpa moral, sino por limpiar una imagen oscurecida por su traición al país. Y tal vez por miedo al infierno, si es que existe otro infierno mayor que el que el PRI le heredó a México con Salinas y su poderosa tropa.

Ahumada desnuda a los líderes

11 mayo, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

Plan b

“Sí soy mafioso…y qué”
Lydia Cacho

En un capítulo de Los Soprano, Tony el carismático mafioso habla con sus colegas sobre la falta de principios de las mafias del Este. Elabora un discurso impecable sobre la pérdida de valores de los rivales “hasta para matar se necesita clase” dice uno de sus esbirros. Mirando la serie pensé en dos de los grandes capos de la política mexicana Emilio Gamboa Patrón, alias El chupón y Diego Fernández de Cevallos, alias El jefe.

Estos dos personajes tienen más en común de lo que quisieran admitir. Emilio, líder priísta en la Cámara de Diputados ha sido vinculado a redes de pederastas, de lavado de dinero y apropiación de terrenos en el sureste, ha sido  evidenciado públicamente incontables veces; las investigaciones desaparecen siempre. Cuando se descubrió a Gamboa llamándole papá a Kamel Nacif y sometiéndose a sus órdenes para echar para atrás una ley sobre juegos y casinos, la respuesta de Gamboa sobre la autenticidad de las llamadas fue “Si, soy yo, y de una vez les digo hay otras 6 llamadas con Kamel en este sexenio”. Con esa frase cerró el capítulo sobre el tráfico de influencias que ejerció desde el Senado de la República. Cuando el pederasta Succar Kuri mencionó en entrevista con Loret  a Gamboa como su amigo, la autoridad lo desoyó. Gamboa sabía que ni la PGR ni la Suprema Corte lo llamarían. El es el interlocutor de su partido con el Presidente, se sabe intocable.

El jefe Diego Se enriqueció litigando contra el Estado mexicano siendo a la vez miembro del Senado y coordinador de la bancada del PAN. Recientemente Carlos Ahumada, empresario-mafioso argentino, evidenció a este panista como “coordinador” de los videoescándalos contra el equipo de López Obrador, por órdenes directas de Carlos Salinas de Gortari. Ahumada muestra a Diego como un esbirro obediente del ex presidente. En una entrevista El jefe declaró “Lo que hice ya lo sabe el pueblo de México, y lo volvería a hacer”.

Al igual que los mafiosos que viven en un mundo en que son conocidas sus actividades criminales, Diego y Emilio se atreven a estos desplantes de cinismo y admisión de sus delitos a sabiendas de que su poder al interior de las estructuras del sistema les mantendrá al margen de la justicia. Las mafias políticas se perpetúan por generaciones gracias a su capacidad de influencia al interior de la maquinaria, compran policías, jueces gobernadores y Ministros; desayunan con el presidente y litigan para los medios. Compran y venden información privilegiada, espían ilegalmente a sus enemigos, especulan con bienes y recursos públicos, manipulan elecciones y protegen a criminales. Ahumada es un sinvergüenza incapaz de admitir su corrupta avaricia, pero gracias a él volvemos a vivir el escándalo de una injusticia anunciada. Salinas, El chupón y El jefe, controlan al Estado con otros personajes menores (los corruptos del PRD y del PVEM les acompañan) Ante la impunidad de Los Sopranos, apagamos la televisión; pero ante el cinismo evidente de las mafias políticas mexicanas, todavía no hay remedio. Mientras ellos sigan halando los hilos de la política mexicana, nuestro pobre país seguirá secuestrado por los tramposos más corruptos y poderosos que  escupen al pueblo la frase “Sí lo hice, y qué” a manera de cerrar casos criminales por su propia ley. Como si ellos fueran los dueños del sistema de justicia, la corte y el juez.

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