Archivo del febrero, 2009

La pornografía Hentai: pasiones encontradas

26 febrero, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro




Lydia Cacho

A partir de mis últimas columnas en El Universal, este Blog se llenó de comentarios encontrados. De entre ellos no publicamos ni las amenazas, ni los insultos ni las descalificaciones sin argumentos.

Les cuento que desde hace unos días estoy en Japón en donde he podido conocer más de cerca el material  tanto en ilustración  tipo cómic (Manga) como en dibujos animados (Animé)  producido en Japón, así como entrevistar a  expertos en la materia. En el distrito Ginza, estuve en dos tiendas en las que pude comprar un par de revistas de un joven ilustrador de “Manga hentai”.

変態 es decir hentai se traduciría al español de la siguiente manera: el prefijo hen significa raro o extraño y el sufijo tai se refiere a actitud o apariencia. En el diccionario una de las acepciones es “degeneración”.  “Manga” se traduciría como caricatura, es decir dibujos tipo cómic, y está considerada una forma de arte contemporáneo. Existe toda una cultura  de manga animé de extraordinaria hechura.  De esa cultura “animé” han surgido subculturas relacionadas con la pornografía, la pedofilia y otras formas de caricaturas de contenido sexual que enaltecen la violencia sexual.Cuando es solamente video se le llama Eroge pero, me dicen los expertos, las ilustraciones de este tipo son hentai y cada vez más artistas  en Japón hacen de sus dibujos animados el videojuego.

Los académicos Aminat Chokobaeva y Keiko Katsukata han estudiado el hentai durante años y explican que se ha convertido en lo que se denomina pornografía caricaturizada. El filme “The wicked city”, creación de Yoshiaki Kawahiri está calificada en las tiendas de video como pornografía para adultos.

Algunos lectores me han escrito para recomendarme que me informe mejor antes de escribir mi columna. El reto de publicar un  texto en el que se debe restringir la reflexión a 560 palabras (como al columna a la que me refiero) impide publicar todo el contexto detrás de la reflexión.

A quienes dicen que Hentai no es pornografía, los expertos y el material que tengo en mis manos al escribir este texto, me dicen lo contrario. La frase “Hentai Seiyoku” significa en slang “degenerado o pervertido sexual”. Según Machiko Kaida, originaria de Tokio y coordinadora general de C-Rights; una organización de prevención de violencia contra niños y niñas, en Japón al Hentai no toda la gente le relaciona con pornografía. Desde la famosa obra de Tsukioka Yoshitoshi, muchos intelectuales han defendido estos trabajos como formas de arte. En el caso de Tsukioka Yoshitoshi, ya en 1914 un psiquiatra  austriaco analizó la obra de este autor para definir las psicopatologías sexuales, porque Yoshitoshi mostraba reiteradas violaciones tumultuarias, abortos sangrientos y gráficos provocados poco antes del nacimiento, etc. De ello han abrevado ahora los dibujantes de la pornografía y quienes han diseñado los videojuegos en que se viola a las niñas, se producen abortos involuntarios, asegura Kaida. Se hace más evidente en los juegos para computadora.

Pero esta no es una discusión sobre al pornografía  animada para adultos. Pretende ser una reflexión sobre la carga cultural de dichos dibujos animados en juegos de computadora, y sobre los estudios que demuestran cómo se logra normalizar la pornografía y el abuso infantil, así como la violencia sexual contra mujeres, niñas y niños.

La defensa del Hentai se vincula con las producciones milenarias de ilustraciones de contenido erótico que encontramos en libros antiguos, como los del Tao del amor sexual. Los expertos aseguran que la palabra Hentai ya ha sido  erróneamente asimilada popularmente para definir la pornografía de Manga. Aunque la palabra puede ser una mezcla de エッチ Etchi  que se pronuncia en castellano como H (que sí sería pronografía)  No todos coinciden en que H equivale a X (como en triple X para referirse a pornografía o contenido sexual en occidente) pero algunos estudiosos aseguran que probablemente de allí surja la mezcla entre ambos. Etcho, pronunciado como hache  y Hentai que comienza con H. Más allá de los errores gramaticales o los problemas lingüísticos, el vendedor me entrega una revista con ilustraciones de sexo explícito y me dice Hentai, explica que también a las imágenes que se consideran de sexo explícito en Japón se les denomina 18-kin (no apta para menores de 18años) y Seigin manga (manga para adultos) o  hu hachi kin.   Las y los analistas del tema admiten que ya se utiliza ampliamente la terminología Hentai Seiyoku Shinri, cuando se habla de manga pornográfica con altas cargas de violencia.

Las contradicciones entre la ley japonesa y la realidad son tan grandes como la de la mayoría de países cuando de la industria del sexo se trata; particularmente la pornografía. Según algunos defensores del Hentai, todo es un malentendido, porque  el código penal prohíbe que se muestre vello púbico, por tanto en occidente se han interpretado a estos personajes como niñas y niños, cuando “no pretenden serlo” son dibujos animados sin edad. Usted –o cualquier niño o niña- puede entrar a Internet y simplemente escribir Hentai, una lluvia de páginas de sexo explícito se despliega sin restricciones. Es cierto que la industria del sexo, particularmente la japonesa-norteamericana, ha aprovechado el Manga para producir videos pornográficos de este género y ha sido exitosa en aprovechar el vacío legal que existe en lo que se refiere a caricaturas pornográficas que muestran menores de edad, o mujeres de cualquier edad siendo violadas.

Aunque los defensores del Hentai y otras formas de “Manga erótica “o pornográfica aseguran que este es material para adultos. Justo el tema a debatir aquí es cómo cada vez gente más joven, [email protected] y adolescentes en formación de la percepción de la sexualidad y su relación con las y los otros, no solamente ven, sino además pueden jugar estos videojuegos con representaciones violentas. Y como se vinculan los grupos de pedófilo con estas corrientes culturales.

Machiko Kaida, de C-Rights, ha estudiado los efectos que el Hentai -en sus diversas formas, incluidos los videojuegos y el Lolikon- tiene en la percepción que las niñas y niños tienen de sí mismos y de la sexualidad. Para ella y su agrupación no cabe duda de que el Hentai tiene elementos formativos, o “deformativos”  de cómo deben ser las relaciones sexuales. Kaida encuentra preocupante la normalización sistemática de la pedofilia y de la violación sexual. Haciendo ver estos delitos como un juego. Con ella coinciden las expertas de ECPAT Tailandia,y los grupos anti Trata de Tokio, quienes han analizado este material y aseguran que es utilizado para trivializar la violencia sexual contra niñas y niños; “casi siempre las niñas violadas acaban enamoradas de su violador” en estas historietas, aseguran las expertas.

Aquí vale reiterar, que en ningún momento he descalificado todos los videojuegos como dañinos, sino aquellos que analizo en el contexto de este tema. Las generalizaciones no son ni útiles ni certeras, por ello vale la pena insistir a las y los lectores que aquí estamos hablando específicamente de los efectos que las y los expertos encuentran en la utilización de este material, que forma parte de la formación popular de valores y conceptos culturalmente aceptados que normalizan, a veces de manera paradójica, diversas formas de violencia, sexismo y misoginia.

Está claro que les toca a padre y madres asegurarse de que dicho material no llegue a sus criaturas, ese es otro debate. Hay investigadores de la Universidad de Tokio intentando descubrir vínculos entre el estos materiales, las adicciones sexuales y cómo los pedófilos utilizan esta cultura para atraer menores de edad a  sus sitios.De esto no se ha debatido, justamente porque las discusiones se pierden en los superficial.Que sí hay “manga hentai” para adultos, sí si la hay, pero yo  aquí estoy planteando este tema, y no otro.

Paseo por las tiendas en que encuentro este material impreso y contrario a lo que algunos lectores me escriben, sí es notorio que la mayoría de historias son novelas sexuales. Basadas en historias que van desde lo erótico hasta lo más violento. Como las violaciones tumultuarias. También están los  videojuegos Eroge, que en sus formatos más sofisticados permiten interactuar, y según el vendedor “vivirlo como en la vida real”.En el sex shop encuentro videos de $5 dólares, agunos filmados con personas reales, toda una serie sobre violación de colegialas por hombres adultos y por “amigos” de la escuela. Otros están hechos en caricatura, el trabajo es impresionantemente artísitico, es contenido es aterrador.El material Doujunshi mezcla a los personajesde caricaturas infantiles con los eróticos para adultos; el resultado son escenas pornográficas entre los mas adorables personajes que nuestros hijos ven en la televisión y agresores de películas para adultos.

Camino por la zona roja de los barrios Shinyuko, Shibuya y Uguisudani. Encuentro adolescentes, hombres y mujeres, que parecen salidas de las ilustraciones., el maquillaje, el peinado, el vestuario. En una esquina logro preguntar sus edades. Trece y catorce años la mayoría. Camino por los tendejones y el barrio. Encuentro los videojuegos que algunos lectores dicen que no son para niños; en manos de prepúberes, les pregunto si juegan, se ríen traviesamente, por supuesto que les encantan. Esa es la historia y la pregunta es ¿para quién están produciendo estos videos y con qué finalidad?



Juguemos a odiar

23 febrero, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

Plan B           Columna de opinión publicada todos los lunes en El Universal y otros diarios del país.

Hentai: la otra pornografía

Lydia Cacho
Imagine que sus hijos de 7 y 9 años están jugando en su computadora un nuevo juego denominado “Viola a Ley”. Con los videojuegos los niños desarrollan habilidades mentales y motoras; afinan los sentidos, aumenta sus habilidades en toma decisiones, pero para perseguir a una madre y sus dos hijas adolescentes. La meta es  lograr una violación grupal de una niña en un vagón de un tren y deshacerse de la madre.
Estos videojuegos son parte de una serie para el mercado japonés que ya circula en el mundo. Los tres: “Battle raper” “Artificial girl” y “Rape Lay”   son producidos por Illusion Studios Japón y maquilados en Estados Unidos.
Amazon. Com, los tenía a la venta y gracias  a las presiones de organizaciones de defensa de la infancia, los retiró del mercado diciendo que este producto está hecho para el mercado japonés y “se les colaron” algunos. La ley norteamericana, contrario a la Japonesa, sí penaliza la pornografía infantil de dibujos animados llamada Hentai.
Si vive usted en Latinoamérica y cree que el Hentai no ha llagado a su hogar, mire otra vez. Internet tiene sitios en los que se debate y defiende el Hentai. Los adolescentes y sus productores aseguran que es “sólo un juego” en el que la pornografía infantil explícita no es mala, porque son comics, como el Manga.

Los psicólogos especialistas en  los efectos del juego, Douglas Gentile y Craig Anderson, aseguran que el impacto de los videojuegos en el incremento de la violencia perpetrada por niños y jóvenes es mayor incluso que el del cine o la televisión, porque tienen el componente de la interactividad, es decir, las cosas suceden en la medida en la que el jugador participa y toma decisiones. Los niños pasan en promedio 13 horas por semana jugando videojuegos y las niñas 5 horas.
Son dañinos porque premian la violencia, se ganan puntos en la medida en que ejercitan su crueldad y hacen daño a los personajes. En el caso de Hentai, la violencia sexual contra niñas y mujeres es el tema central.
Contrario a lo que han dicho los padres que compran armas a sus hijos para jugar a la guerra, a los ladrones, o ahora de moda, a los narcos y secuestradores, los juegos violentos sí entrenan a los niños y niñas para alimentar sentimientos irracionales como el odio, la rabia y el rencor. Anderson asegura que en la medida en que niños y niñas están más expuestos a la violencia real y no saben cómo manejar esas emociones, vuelcan y nutren su capacidad de violencia en esos juegos; llevando luego a la realidad las actitudes de desprecio por la vida y las personas.
Mientras las y los expertos en psicopedagogía encuentran más vínculos entre los  juguetes violentos y el ejercicio real de la violencia en edades más tempranas, el mercado de videojuego crece exponencialmente. El Hentai entra a casi todos los países del mundo gracias  a Internet, y millones de padres y madres responden “es sólo un juego”. Mientras tanto los creadores del Hentai han logrado darle la vuelta a la promoción de la pedofilia y de la violencia sexual contra mujeres, gracias a que las y los legisladores se niegan a revisar estos contenidos para establecer reglas jurídicas sobre su promoción y venta. Gentile y Anderson aseguran que en la medida en que discutamos estos temas con los hijos, y controlemos los juegos, les educaremos para ser más compasivos. Como está el mundo es imprescindible criar una nueva generación de niños más compasivos y amorosos. Estos videojuegos están planeados para educar, para fomentar sociedades violentas y sexistas y eso no es un juego, sino una tragedia. www.lydiacacho.net

Mexico y Tailandia: impunidad o destino

15 febrero, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

Plan b

Lydia Cacho

Mi viaje comenzó en Londres, donde un investigador sobre pornografía infantil declaró que, de las redes internacionales de pedófilos que su equipo descubrió, el único país que no quiso colaborar para investigar a los abusadores mexicanos, fue México. La impunidad de la PGR sigue sorprendiendo a los británicos.

Partí hacia Turquía, después a Kyrgystan, Asia Central. Este país perteneció a la Unión Soviética, ahora se ha convertido en el proveedor de niñas y mujeres para la explotación sexual comercial en Turquía, Rusia y los Emiratos Árabes. La pobreza y la impunidad son aliados de los tratantes de mujeres y niñas. Kyrgystan, atrapado en la ruta del trasiego de opio, es el gran fabricante de químicos para transformar e opio en heroína, además ya es consumidor. Le quitó el liderazgo a Afganistán. Un poco como México a Colombia.
He entrevistado a especialistas y altos mandos del ejército encargados de Migración e Inteligencia Antinarcóticos. El Coronel Turusbeckov, con el semblante sombrío asegura que mientras ellos detienen a los tratantes de mujeres la policía del estado los libera. La corrupción, dice ¡no sabe lo tremenda que es! El Coronel evidentemente no conoce México.
Mientras los tratantes de personas sean protegidos por el Estado, se nutre al crimen organizado, asegura la Mayor Gulmira Borubaeva. Los funcionarios públicos se hacen cómplices; las rutas del narcotráfico son las mismas de los tratantes de mujeres y niñas. Si no estuvieran hablando en ruso, hubiera jurado que estábamos en Tijuana, o en Chiapas.
Justo el 14 de febrero amanecí en Bangkok, Tailandia. Este país, junto con Filipinas son los más conocidos por el turismo sexual infantil y juvenil. Aunque no son los únicos, con los años forjaron su fama.
La Red por de los Derechos de la Infancia ECPAT con sede en Bangkok, celebra que las autoridades hayan sentenciado a 14 años de prisión al británico Maurice John Praill, por haber violado a un niño de 8 años. ECPAT espera que en cuanto cumpla su sentencia, se le deporte a Inglaterra y allí sea monitoreado para que no viole más niños. El problema, asegura un policía, es que viajará a otro país para hacerlo, ellos viven de la impunidad ¿A qué otro lugar, si queda vetado en Asia del Este y el pacífico? le pregunto. A México o Brasil, dice sin chistar, los depredadores sexuales conocen las rutas de la impunidad. Ellos van a donde saben que nadie les hará daño.
Regreso a mi hotel, a transcribir notas sobre las rutas internacionales de tratantes de mujeres, niñas y niños. Miro el reloj, estamos doce horas delante de México. Abro El universal on line, encuentro las grabaciones del Secretario Téllez, quien amenaza a los medios que difundieron sus llamadas; Carmen Aristegui, una de las culpables. Recuerdo el 14 de febrero del 2006 Blanche Petrich en La Jornada y Aristegui en la radio, revelaron las llamadas entre Kamel Nacif y Marín “el precioso”. Ya es historia.
Hago otra entrevista que esclarece el vínculo entre maquiladoras, explotación laboral y sexual. Una especialista noruega asegura que las redes se tejen desde fuera hacia adentro. Afuera las autoridades más poderosas, en el centro los criminales. La cobardía y complicidad de las autoridades mexicanas nos podría convertir en la Tailandia de América. Afuera la Suprema Corte, adentro…haga usted la lista. Desde este lado del mundo, me queda claro que sólo una sociedad fuerte y una prensa libre pueden evitar el destino que nos auguran quienes conocen los mecanismos de la esclavitud del Siglo XXI. www.lydiacacho.net

Objetores de conciencia

09 febrero, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

Plan b
Lydia Cacho

Una familia llega a emergencias del Seguro Social con su hijo en brazos, el médico que le atiende sabe que debe hacer una transfusión sanguínea pero asegura que desde su punto de vista religioso inyectar sangre de una persona a otra es un pecado, Dios es el único que debe y puede decidir si una persona vive o muere. Este médico hace una objeción de conciencia, las enfermeras se quedan calladas, los padres insisten en el derecho a la salud. Por desgracia, en el Seguro Social hay sobre demanda de servicios y nadie les escucha. Las implicaciones jurídicas de un médico impidiendo el derecho a la salud del niño, a razón de sus valores religiosos, son claras y la sociedad actuaría de inmediato.

En marzo del 2008 George Bush, entonces presidente de Estados Unidos, apoyó desde la Casa Blanca a su Secretario de Salud Michael Leavitt, para que los médicos que atienden a mujeres y niñas víctimas de violencia sexual que quedaron inseminadas por su violador, pudieran negarse a hacer la interrupción legal del embarazo.

El Estado norteamericano había legalizado años antes el derecho de las víctimas de violación a no gestar un producto inseminado involuntaria y violentamente en su cuerpo. También la ley respetaba la objeción moral de los médicos, pero exigía que estos refirieran a la paciente de inmediato con servicios de salud que sí respetaran la decisión de la víctima de violación. Bush y su gabinete de Salud violentaron la ley y el voto de las mayorías, imponiendo decisiones personales y religiosas. Leavitt pidió que los médicos pudieran no solamente  negar el acceso a otro servicio médico, sino también desacreditar la existencia de la violación misma. Además intentaba retirar el castigo, en caso de que el médico negara referir a su paciente.

Los grupos ultra conservadores llevaron esta batalla al territorio de la manipulación emocional y religiosa, así como a la descalificación escandalosa y violenta. El desgaste fue brutal para millones de personas. A pesar de todo, quedó claro que las mujeres y niñas violadas tienen un derecho inalienable a tomar decisiones sobre su salud sexual y reproductiva. Un médico no es juez para determinar si existió o no una violación.

El problema con la objeción moral, en cuanto a la terminación del embarazo por violación, es mayúsculo. Violar nuevamente los derechos de las víctimas negando el suceso traumático, exigirles que usen su cuerpo como incubadora del semen de un sujeto violento que por la fuerza les inseminó, parecería un argumento medieval, pero es una campaña global del Siglo XXI.

La Secretaría de Salud mexicana, avalada por asesores jurídicos de Felipe Calderón, acaba de hacer exactamente la misma jugada  que Bush y Leavitt, pero con la Norma Oficial de Salud  NOM 046.

En marzo de 2006  la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigió al gobierno mexicano que respetara el derecho a terminar un embarazo forzado por violación. Esto fue a raíz del famoso “caso Paulina” en el cuál una niña violada fue forzada a llevar a término un embarazo por violación como resultado de una serie de complicidades entre personas del grupo Provida y servidores públicos de Baja California.

Tres años después, y justo luego del discurso de Calderón ante el tercer Congreso Mundial de las Familias  Presidencia de la República y  la Secretaría de Salud cambiaron, a escondidas, las palabras claves, como hicieran antes los norteamericanos, para dejar a las mujeres abandonadas por la ley y los servicios de salud. Y justo lo hacen cuando Calderón ha dicho ante la comunidad internacional que la Ley de Acceso a las Mujeres a una vida libre de violencia demuestra que su gobierno sí avanza en el tema de la violencia machista. La decisión recién tomada sobre la transformación de la NOM 046, no solamente violenta dicha ley, sino demuestra una vez más que el gobierno conservador de Calderón está dispuesto a negociar los derechos de las mujeres para tener tranquila a la ultraderecha.

Esta trampa impuesta por la Secretaría de Salud, también toca a la esposa del presidente, la abogada Margarita Zavala, quien es responsable del DIF nacional,que atiende a una gran cantidad de adolescentes violadas, y aunque Zavala se ha pronunciado contra la terminación del embarazo en general, ha tomado posturas solidarias contra la violencia sexual. Veremos si también la primera dama entrará al doble discurso

Nos enfrentamos otra vez  a las viejas tácticas de firmar tratados y leyes contra la violencia hacia mujeres con la mano izquierda y frente a medios internacionales, sólo para quebrantar leyes y derechos humanos con la mano derecha. Ahora les toca al Congreso de la Unión y a la sociedad decidir si aceptan, o no, otro engaño presidencial. www.lydiacacho.net

La semana entre sordos y ciegos

02 febrero, 2009 por Lydia Cacho Ribeiro

Columna publicada los lunes  en El Universal y otros diarios del país
Plan b
Lydia Cacho

El viento frío de las calles de Londres mueve las pancartas de los cientos de personas en la marcha. Con cada consigna las palabras tibias saltan acompañadas de una pequeña nube.  Las  y  los trabajadores exigen a su gobierno que priorice la contratación de personas inglesas antes que a nadie más de la Unión Europea. Su ministro  de economía se opone, pues asegura que de hacerlo, romperían los acuerdos con el resto de los países del continente.

Muy cerca, en Francia, dos millones y medio de personas salen a las calles a reclamarle a Sarkozí que haya utilizado sus impuestos para blindar a los bancos, a pesar de que tuvieron ganancias este año. En España grupos de trabajadoras y obreros se unen para exigir medidas de protección al trabajo. En Estados Unidos millones de pobres sueñan con que Obama les escuchará. En Davos, a las afueras del búnker en que los líderes de diversos países debaten la crisis económica mundial y las complejidades de una globalización  desarticulada, miles de representantes de organizaciones civiles del mundo, insisten en ser escuchadas; el argumento principal es que no se puede discutir una crisis económica sin tomar en cuenta la crisis de desarrollo social.

En México, comienza a suceder algo similar. Marchas contra los despidos masivos, el campo abandonado, la pobreza, la inequidad, el alza en el precio de combustibles, la falta de acceso a la salud y al agua.

Hablo con dos trabajadores ingleses, lo único que diferencia sus reclamos a los de los obreros mexicanos es el idioma. Luego de décadas de trabajar para una gran compañía, fueron despedidos. Perdieron su seguro social, están endeudados pagando su casa. Luego de externar la rabia, su mirada de rasa de lágrimas.

Tienen miedo, como millones de personas en diversos países. Tienen miedo de la pobreza, de perderlo todo; sienten que los políticos están demasiado ocupados escuchando a los dueños del dinero, para darse cuenta de lo que sucede en los hogares de personas que desean una vida digna. Quieren tener la certidumbre de su derecho al alimento en casa, a medicinas, a servicios médicos. Se respira en el mundo la sensación de que un puñado de hombres son los amos del mundo. Viajan en sus jets privados, hacen búnkers para poder discutir sobre democracia; ante la inseguridad viajan blindados y protegidos, y aquí afuera en las calles de Latinoamérica, de Europa, de Asia, de África, la gente que salió a votar por sus líderes reclama sus derechos ciudadanos y se siente ignorada.

Durante años los movimientos globalicríticos anunciaron que las brechas entre riqueza y pobreza se agrandarían con los Tratados de Libre Comercio, con una globalización que ignoraba, en su esencia, el desarrollo social y la equidad. Se les olvidó añadirle un rostro humano. Pequeño detalle.

La gente tiene miedo y razón para tenerlo. Si las respuestas no se conocieran sería más difícil encontrar salidas. Sin embargo, el problema es que allí han estado siempre, sobre la mesa, pero los líderes del mundo han decidido ignorarlas intencionalmente porque su visión de la vida  no se parece a la de las mayorías. Por eso las trabajadoras y los obreros tienen razón cuando dicen que los políticos ni les miran ni les escuchan. Gobernar paras las mayorías y favorecer el bienestar humano; el concepto más antiguo del mundo ante el cuál parecen incapaces los líderes actuales. www.lydiacacho.net

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