Archivo del noviembre, 2007

Campos Elíseos

30 noviembre, 2007 por Lydia Cacho Ribeiro

Publicado por: Katia D´ Artigues, en El Universal, el 30 de noviembre de 2007
Justicia a la poblana
¿No que muy chiquitos?
Entre Los Pinos y Marcelo

LOS QUE SE VAN: FERNÁNDEZ NOROÑA LE TOCA LAS GOLONDRINAS A LUIS CARLOS UGALDE. MANUEL ESPINO DICE QUE APOYARÁ A GERMÁN MARTÍNEZ. ¿SERÁ?

Ayer fue una de las sesiones de la Suprema Corte más esperadas en años. Importantísima por la trascendencia de la decisión que los ministros tomarían y cómo afecta la impartición de justicia y la impunidad a muchos niveles.

El debate: si hubo —o no— concierto de autoridades bajo la batuta del góber precioso Mario Marín para el operativo de detención de Lydia Cacho.

Y la Corte decidió que no. Repito: que NO. Que no hubo lo que a todas luces sabemos que sí existió. Lo que todos escuchamos en las multidifundidas grabaciones, pero que no pudo ser tomada en cuenta por estar grabada de manera ilegal. Un concierto de autoridades que un ministro de la Corte investigó y detalló.

Los ministros consideraron que Marín —recuerde que ahora hasta da clases de honestidad— y sus colaboradores, además de funcionarios de Quintana Roo, no cometieron violaciones graves a las garantías de la periodista. Leer el resto de la nota »

Impunidad de los demonios

30 noviembre, 2007 por Lydia Cacho Ribeiro

Publicado por: Editorial EL UNIVERSAL, el 30 de noviembre de 2007
Lydia Cacho ha narrado de qué manera policías quintanarroenses la entregaron irregularmente a policías poblanos y fue sometida a intimidaciones y amenazas, tratos indebidos y hasta un intento de asesinato, cuando aserraron los tornillos del vehículo en que fue llevada de Cancún a Puebla. Bajo esas circunstancias, ¿se puede confiar en la actuación de “otras instancias” que no sean la Suprema Corte?

Pese a ello, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) concluyó que no se demostró la existencia de violación grave a los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho, en términos del artículo 97 constitucional. Qué mal mensaje envían los ministros a las mujeres mexicanas.

Desde su decisión del martes pasado, de que no contemplan a las redes de pederastia y pornografía infantil por considerar que no forman parte de esta investigación, se perfilaba la intención de la SCJN de no entrarle al tema.

Esta historia parece estar siendo contaminada, por una parte, por remilgos de jurisperitos y, por la otra, por el riesgo de que los resultados tengan repercusiones en las complicadas negociaciones políticas que se dan en el Congreso. Leer el resto de la nota »

Lydia y la Corte

29 noviembre, 2007 por Lydia Cacho Ribeiro

Publicado por: Ricardo Rocha, en El Universal, el 29 de noviembre de 2007

Si la Suprema Corte falla hoy en contra de Lydia Cacho y a favor de Mario Marín, se habrá derrumbado la justicia en este país. Nada sería más sospechoso.

Y es que pocas veces se ha amontonado un cúmulo de evidencias tan escandaloso sobre un uso abusivo y criminal del poder, como el ejercido por el gobernador de Puebla en contra de la periodista. Ambos situados en los puntos extremos en la escala de los valores humanos.

No hay en la trayectoria de Mario Marín nada destacable. Ningún acto trascendente. Ninguna acción para la historia. Sin mérito alguno, como no sean rasgos habilidosos de obsecuencia, sumisión y cortesanía ante los poderes económico y político para llegar a donde está. El mismo servilismo mostrado hasta la náusea en aquella conversación del oprobio en la que da cuenta de “los coscorrones a la vieja cabrona” para mover la cola y halagar a quien lo mandó de cacería: el empresario Kamel Nacif, que en reciprocidad lo rebautizó con el apodo tan ofensivo como paradójico de el góber precioso. Por ello, Marín está ya moralmente condenado y sobre él pesará por siempre un inevitable castigo social en forma de merecida repulsa.

En cambio, Lydia Cacho es una heroína civil. Sin exageración alguna. Desde años antes de estos avatares ha ejercido un periodismo crítico y valiente que la ha hecho víctima de la violencia represiva de personajes como Mario Villanueva. En paralelo, se ha jugado la vida por centenares de mujeres que han encontrado refugio y ayuda incondicional en el Centro Integral de Apoyo a la Mujer y sus hijos maltratados que ella fundó y dirige. Leer el resto de la nota »

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