Archivo del octubre, 2006

PRIMERA BATALLA GANADA

22 octubre, 2006 por Lydia Cacho Ribeiro

Tomado de Una Fuente
Hace unos minutos el juzgado 1 de lo Penal en Canún, accedió a la solicitud del abogado de Lydia Cacho, Xavier OLea, de trasladar a la Ciudad de México el juicio penal por difamación que Kamel Nacif interpuso en contra de la periodista y que provocó su detención de manera irregular en diciembre del año pasado. La periodista tiene auto de formal prisión, con libertad bajo fianza, como resultado de la sentencia provisional que la juez de Puebla había dictado en su contra. El traslado a la Ciudad de México de todo este juicio, prácticamente significa su disolución, toda vez que los códigos del Ditrito Federal han despenalizado el delito de difamación.
Entrevistada por Una Fuente, Lydia Cacho se manifestó emocionada por este primer triunfo, aunque las investigacioens continuarán abiertas en la PGR y la Suprema Corte en lo relacionado a las violaciones a los derechos que se cometieron en contra de la periodista.

Miguel Ángel Granados Chapa: Nacif y la asquerosidad

04 octubre, 2006 por Lydia Cacho Ribeiro

Hoy, miércoles 4 de octubre, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa publica un revelador texto sobre Kamel Nacif en su conocida columna “Plaza Pública” que aparece en docenas de diarios en el país. Ningún articulista ha dedicado el tiempo y el espacio que el maestro Granados Chapa para entender y seguir las incidencias de este caso.

Nacif y la “asquerosidad” que ya se tiene que acabar
Plaza Pública

Miguel Ángel Granados Chapa

El juez primero penal de Cancún decidirá hoy miércoles si se declara incompetente para seguir conociendo la presunta difamación contra Kamel Nacif, como lo pidió la denunciada Lydia Cacho. En caso afirmativo, el juicio continuará en el Distrito Federal, pues allí se publicó el libro Los demonios del edén, del que es autora, y a través del cual se habría cometido el ilícito de que se dice víctima Nacif. De ser así, un juzgado capitalino sería la tercera sede judicial que ventile el caso, comenzado en Puebla y continuado en Quintana Roo.

Mientras se decide la incompetencia, el proceso ha continuado su curso. El viernes pasado se efectuó el careo entre el denunciante y la denunciada. Sin las tribulaciones que padeció la periodista en el trayecto en sentido contrario, Nacif viajó de Puebla a Cancún, para contestar preguntas de quien iba a ser víctima de la maniobra urdida por el mecenas de políticos. Si bien Lydia Cacho se salvó de las consecuencias más gruesas de aquella operación, sigue estando sujeta a un procedimiento penal que puede concluir en una sentencia que la prive de la libertad y que por lo pronto ya ha causado estragos en su economía, pues la defensa eficiente suele ser muy cara. Leer el resto de la nota »

Chat de Lydia Cacho en El Universal

04 octubre, 2006 por Lydia Cacho Ribeiro

El martes 3 de octubre Lydia Cacho participó en un largo intercambio con cientos de internautas, a travésdel Online de El Universal. A continuación la transcripción de una porción de la sesión.

862 PREGUNTAS
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46 RESPUESTAS Página 1 – 2

Comentario del Moderador Hora del mensaje: 14:09

Agradecemos mucho la participación de nuestros lectores en esta plática digital. Tenemos casi 750 preguntas y comentarios pendientes que Lydia Cacho les responderá vía correo electrónico. Muchas gracias.

karla Hora del mensaje: 14:09

Pregunta
Lidia, a que crees que se deba que la Suprema Corte no haya emitido su fallo en el tiempo cuando lo tenía previsto y que piensas que realmente los ministros se conducirán con imparcialidad y sin presiones?

Respuesta
La verdad es que para mi fue una sorpresa que rebatieran el fallo de el Ministro Ortiz Mayagoitia. Debo confesar que me restaurò la esperanza de que algo mejor suceda al respecto. El hecho de que investiguen basados en las llamadas telefònicas nos permitirà mostrara la colusiòn de servidores pùblicos. Creo que sì,que hay esperanza en al Suprema, al menos en algunos de los y las ministras.

CARLOS JIMÈNEZ LIZARDI Hora del mensaje: 14:07

Pregunta
Unicamente quiero aprovechar este chat para felicitar a Lydia por su entrega al periodismo a pesar de las lamentables situaciones a las que se ha tenido que enfrentar, sin duda sus caso habre un parteaguas en materia de justicia y corrupciòn. Sin embargo hay personas como ella que seguramente seguiran luchando por la libertad de expresiòn a pesar de que su vida este de por medio. FELICIDADES LYDIA Y ESPERAMOS QUE SIGAS SIENDO UN EJEMPLO DE VALENTIA Y PROFESIONALISMO.

Respuesta
GRACIAS DE VERDAD SU SOLIDARIDAD ME ACOMPAÑA Y ME DA FUERZA PARA SEGUIR ADELANTE. UN ABRAZO

Liliana Hora del mensaje: 14:06

Pregunta
Lydia, que te parece el endurecimiento que se va a dar para evitar el divorcio, en cuanto a las denuncias de maltrato, violencia fìsica y emocional, lesionando particularmente a las mujeres?.

Respuesta
Creo que tendremos un sexenio muy difìcil. Que vamos a conocer pro primera vez en la historia de Mèxico lo que es vivir bajo un regimen de derecha. Somos un paìs conservador pero ahora viene lo màs dificil.El papel de la sociedad civil para impedir retrocesos en los logros de equidad de gènero y combate a la violencia contra las mujeres va a ser fundamental. Leer el resto de la nota »

Asquerosidades de Kamel Nacif

02 octubre, 2006 por Lydia Cacho Ribeiro

Por Cecilia Lavalle

¡Ya basta de tanta asquerosidad!, dijo Kamel Nacif. Pero no se refería a la red de pederastia con la que se le vincula. Tampoco a la cariñosa amistad que le une a Jean Succar Kuri. Menos se refería a la relación patrón-empleado que le une a más de un gobernador y a más de un diputado. No, a él nada de eso le parece asqueroso. Lo que le asquea es que todo eso se haya hecho público.
El pasado jueves se realizó en Cancún, Quintana Roo, el segundo careo entre el poderoso empresario textilero, Kamel Nacif y la periodista defensora de los derechos humanos, Lydia Cacho.
Ahí, un enfurecido y amenazante Kamel le gritó a Lydia. “Ya basta de tanta asquerosidad, me ha hecho un monstruo con sus mentiras y sus asquerosidades”.
Curiosa manera de entender lo nauseabundo, lo repugnante, lo asqueroso.
No le parece repugnante la conversación telefónica que sostuvo con Succar en la que le pide que traiga a “la niña” para “fornicar”.
No le parece asquerosa su conversación con el gobernador de Puebla, Mario Marín, donde, con un lenguaje vulgar y grosero, le agradece la intervención directa del mandatario –algo ilegal en México- para detener a Lydia en Quintana Roo y llevarla a Puebla en un trayecto de más de 20 horas en las que estuvo sujeta a tortura psicológica.
No le parece nauseabunda su conversación con otro hombre en la que deja ver que ha pagado para que violen a Lydia Cacho en la cárcel de Puebla.
No le parece una inmundicia su conversación con un senador de la República indicando, ordenando, exigiendo que no se apruebe una ley que, se infiere, podría lesionar sus intereses.
No. Nada de eso le parece asqueroso.
Lo verdaderamente asqueroso es que sus conversaciones telefónicas salgan a luz pública. Lo verdaderamente repugnante es que sus relaciones con hombres poderosos salgan a relucir de manera tan abierta. Lo verdaderamente inmundo es que los hombres poderosos que le cubrían las espaldas empiecen a tomar distancia. Lo verdaderamente nauseabundo es que grabación tras grabación, conversación tras conversación se le vaya dibujando de cuerpo entero.
Porque nunca ha desmentido las conversaciones. Nunca ha dicho que no es su voz. Nunca ha negado que esas conversaciones, en esos términos, hayan tenido lugar. No ha exigido una investigación al respecto. No ha proclamado su inocencia. No ha hecho nada para demostrar que no es cierta cada una de las palabras que salieron de su boca a la luz y al oído público.
Es más, les otorgó acta de validez cuando acusó a su esposa, de quien hace años se encuentra separado, de haber grabado esas conversaciones para presionarlo con la firma del divorcio, trámite que no ha concluido, dice Nacif, por la suma millonaria que la señora solicita en la repartición de bienes.
De manera que parece que lo que realmente asquea a Nacif es la difusión de sus palabras, mismas que han redundado en la confirmación de su mala fama pública. Lo que le enoja es estar en boca de mucha gente que tal vez nunca lo pensó respetable, pero que ahora tiene elementos para señalarlo con el dedo. Lo que le enfurece es que en este país ya no se puede hablar confiadamente por teléfono de cualquier indecencia.
Pero entonces habría que explicarle al señor Nacif que la “asquerosidad” de difundir conversaciones que lo definen de punta a punta ni siquiera es imputable a Lydia Cacho. Hay decenas de “asquerosos y asquerosas” periodistas que han cumplido con su responsabilidad social de informar y han contribuido con la causa que abandera Lydia Cacho: no ignorar, no olvidar, no archivar el asunto de la pederastia de nuestro país y de las redes de poder que la protegen.
Y ahí están “las asquerosas” Blanche Petrich, Carmen Aristegui, Lucía Lagunes. Ahí están “los asquerosos” Carlos Loret de Mola, Jorge Zepeda, Miguel Ángel Granados. Ahí están decenas y decenas de periodistas que dentro y fuera del país, por prensa, radio, televisión han cometido tantas “asquerosidades” contra Nacif.
Lo realmente repulsivo de este asunto es que la única que está acusada, la única a la que se le sigue un juicio legal, la única que por el momento puede ser declarada “culpable” es Lydia Cacho.
Lo nauseabundo es la impunidad con la que un hombre puede andar por el país insultando, agrediendo, amenazando.
Lo asqueroso es que tanta inmundicia no sea suficiente para hacer justicia.
Apreciaría sus comentarios: [email protected]

El jardín de los secretos

01 octubre, 2006 por Lydia Cacho Ribeiro

De la columna Esta Boca Es Mía. Publicado en revista Tentación y Siglo de Torreón. Por Lydia Cacho.
Mi amiga Erika estaba triste. Por más que intentamos alegrarla, narramos cuántas veces hemos vuelto a caer en los brazos del amor, a pesar de haber jurado jamás regresar a ese curioso estado de perpetuo embelezo que es el enamoramiento. Pero nada, su mirada estaba ausente de esperanza. Nunca había visto sus ojos tan vacíos de alegría como esa noche, así que me di a la tarea de ofrecer a mi querida amiga una terapia de reconstrucción del anhelo.
Invité a mis queridas amigas a mi casa. Allí con una botella de buen tequila y unas botanitas, llevamos a cabo el ritual. Ellas esperaban una velada trillada de plática sobre el amor y las parejas.
Una vela de vainilla encendida, acompañada de una quema de incienso de sándalo, cedés de música deliciosa y un libro inolvidable fueron los acompañantes de la noche.
Alrededor de mi mesita de Guatemala, nos sentamos en cojines de colores, y pasamos por nuestras manos una botella de aceite de lavanda para masajes. Unas gotas en la palma y lentamente cada cual llevaba en sus propias manos y brazos el aceite, en el fondo en disco de fados portugueses. Con los ojos cerrados había que reconocer en la propia piel los recuerdos de las caricias amorosas del pasado y del presente. El ejercicio consistía en recordar con los sentidos cómo el amor nos ha dejado huellas en la piel a lo largo de los años. Nada se pierde, todo se transforma, dice una canción, y así vamos respirando profundamente y sin abrir los ojos recordando todas las caricias significativas de nuestra vida. Ya con los ojos abiertos y luego de un brindis con el agua de las diosas del agave, recordamos entre carcajadas y sonrisas de asombro nuestro primer beso, esa iniciación del cuerpo en las pasiones, esa añoranza de la presencia cercana del ser que nos atrae. El cosquilleo del vientre, el vuelo de la mariposa justo tras el obligo –que no es otra cosa que el centro de nuestro universo vital-. ¿Cuándo fue la última vez que sentiste el aleteo en presencia de alguien? Pregunté. Claudia insistió en que a nuestra edad –casi todas estamos entre los 35 y 45 años- eso ya no es fundamental. Y yo inquirí ¿por qué justo cuando ya tenemos la seguridad que nos faltaba en la adolescencia, cuando es nuestra la certeza de quién somos y qué queremos no tenemos edad para maravillarnos ante la pasión?
Yo creo que es la mejor edad, es maravilloso saber que ya no estás dispuesta a entrar en juegos de engaño, que eres capaz de construir una relación madura, apasionada, pletórica de risas, de pasión y de goce. Pasamos la vida intentando comprender esa increíble mezcla de atracción biológica y apasionamiento, sazonados con reflexiones intelectuales de romanticismo y con incomprensibles reacciones químicas que nos arroban como el fuego consume el pabilo de una vela. Entonces saqué una joya de libro: Los jardines secretos de Mogador. Todas las personas que quieran despertar sus sentidos deben leerlo. Su autor Alberto Ruy Sánchez, es un explorador de los arrebatos humanos, un gozador profesional.
Cambio de música: el bolero de Rabel.
Comencé leyendo el primer capítulo, entre sorbos de tequila miré a mis amigas acomodándose como si mi pequeño hogar se hubiese convertido en la habitación de un palacio marroquí. Terminé la primera historia y pasé el libro a Claudia, ella leyó, y luego cada una hasta llegar a Erika. De sus labios salió la historia final de los Jardines. Eran las cinco de la mañana y salimos al balcón a mirar el sol salir por la laguna de Cancún.
Miré a mis amigas y me sentí bendecida por el cariño. Le dedicamos el libro a Erika, quien prometió nunca más olvidarse que el amor es una consecución de milagros personales, es la historia de nuestro cuerpo y nuestro corazón; es la esperanza de nunca perderlo. Es hallar nuestro propio jardín de pasiones.

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