Plan B

15 diciembre, 2008 por Lydia Cacho Ribeiro Publicado en Artículos, Noticias | 5 Comentarios »

                                                                                                                                                                             Columna de Lydia Cacho publicada los lunes en El Universal y otros diarios del país.

El buen juez por casa empieza
Lydia Cacho
Justo cuando había decidido hacer una tregua navideña y hablar de asuntos de amor y solidaridad, sale el Ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia con su discurso de transparencia, y se descubre a los diputados evadiendo impuestos.
Me parece que una buena parte de los servidores públicos han entendido lo que Sara Sefjovich tan bien nos explica en su libro País de mentiras:  que nunca como ahora ha sido tan necesario mentir para mantenerse en el poder. Por otro lado, consumida por el miedo y harta de la violencia, la sociedad mexicana pide una luz ante tanta oscuridad; una combinación peligrosa para fabricar respuestas fáciles.
Mientras las y los diputados asisten a trabajar un día por cada cuatro de ausencia, lograron por una parte pagar impuestos, y por otra recuperarlos con partidas especiales. El país está urgido de recursos para abatir la pobreza y la violencia en tanto nuestros legisladores dedican sus días laborales a burlar la ley con estrategias para hacer su pago fantasma de impuestos.
Por otro lado Guillermo Ortiz Mayagoitia  presidente de la Suprema Corte anunció que la ciudadanía evaluará el trabajo que realizan los jueces, supervisará su actuación y fiscalizará sus sentencias, porque 2009 será “el año de la sociedad”. Fue cuidadoso, evitó comprometerse a la trasparencia dentro de la propia corte. Sabemos que los exámenes que pasan quienes desean convertirse en jueces y magistrados son pruebas de alto nivel académico, pero ese no es el problema de fondo.  Habló emocionado sobre por qué la sociedad se debe involucrar en cómo se eligen a los jueces, pero evitó comprometerse para transparentar a la Corte que él mismo preside. La sociedad le creería a Ortiz Mayagoitia si rindiera informes reales de todas las sentencias de la Corte desde que él la preside. Los juzgados de los estados son una muestra burda de los altos niveles de corrupción, sólo uno de cada cien delitos terminan en sentencia, por corrupción y por fallas estructurales, no necesariamente por incapacidad.
Los ministros de la Corte son intocables, algunos de ellos tienen fascinación por el dinero, el poder y del tráfico de influencias. El último miembro de la Suprema Corte que fue a prisión por corrupción fue Ernesto Díaz Infante, quien en 1988 a cambio de 500 mil dólares presionó al Magistrado Gilberto Arredondo para que liberara al “Chacal de Acapulco”, el secuestrador pedófilo Alejandro Braun, quien sigue prófugo. Se afirma que Carlos Salinas solicitó a dos Ministros de la Corte que ayudaran a su hermano Raúl, ellos se negaron. Por otro lado, Mario Marín y sus cómplices si salieron ilesos de la Suprema Corte en 2007. 
Los observatorios ciudadanos podrán ser útiles en la medida en que dentro de la propia institución la estructura sea realmente trasparente. La esencia del poder de jueces y ministros en México, reside en buena medida en la opacidad con la que se conducen y su capacidad para negociar atrás de los tribunales. El problema al que nos enfrentamos es que este doble discurso es poco creíble; las promesas de apertura  de la Corte podrían ser ofertas retóricas destinadas a retrasar los verdaderos cambios. Ojala que las y los ciudadanos que participen de buena fe, aprovechen esta oportunidad para abrir espacios y no para terminar como cómplices involuntarios de la corrupción del sistema. www.lydiacacho.net
 

5 Respuestas a “Plan B”

  1. Ramón Mier dice:

    Tienes toda la razón Lydia, de poco sirve que nos den permiso de mirar… el agua turbia.

  2. Graciela P dice:

    Asi es Lydia me gusta leerte porque me ayudas a saber que no estoy loca, que muchas personas pensamos igual, que si queremos ponerle remedio a este país pero no nos dejaremos engañar. Tener fe no significa ser estúpido y los polítcios creen que sus cifras alegres y sus declaraciones son para estúpidos. Gracias proe ste foro
    Gra

  3. Eduardo Herrera Gallegos dice:

    Recibaludo de mi parte.
    Me enaltece el hecho de estar escribiendole, a lo cual espero su respuesta. Mi nombre es Luis E duardo Herrera Gallegos, soy un joven estudiante de preparatoria, resido en la Ciudad de Saltillo, Coahuila, tengo 16 años y soy un fiel seguidor del activismo y de usted.
    Un dia me entere de que la nacion era cuna de una Heroina, y permanecio en mi una inquietante pregunta ¿Quien sera esa Heroina?… Hasta que BAmmm,,, por cosas de Dios llego usted a desenmascarar al Soldadito feo y al gober Horrible, perdon precioso…
    Y me admire de su gran valor y valentia por que he manifestado mi descontento con nuestro sistema de Justicia. Ahora me viene a la mente el poeta Leon Felipe cuando con gritos del alma clama ” Y menos ahora cuando la Justicia vale menos que el Orin de los perros”… Los mismos gritos del alma son clamados por todo el pueblo mexicano. He tocado el tema en concursos Regionales y estatales de Oratoria. E s el mismo grito que nos une a todos como sociedad, pero mas que nada nos une como el pueblo fuerte que jamas claudica en la lucha fiel y constante por rescatar la moral y los valores que ya se han extinguido.
    No me despido escribire constante, reciba un afectuoso saludo de un fiel seguidor.

  4. Viviana Meléndez dice:

    Creo que los juicios de R. Saviano son del todo acertados. Es reconfortante saber que en México no todo es politiquería y corrupción y que hay también gente como Lydia Cacho, que es un ejemplo de dignidad y valor civil. Qué lástima que un país como México haya caído tan bajo y que ahora se le identifique en el extranjero con el narcotráfico. Pero la tolerancia y participación en la ilegalidad tiene raíces amplias, así que no finjamos ahora sorpresa. El país no tiene remedio.
    F. Segur

  5. Jorge Becerril dice:

    Lydia comparto su comentario sobre lo que es la navidad, lo que realmente siginfica en los dias previos y el mismo dia de navidad; la navidad es lo que compartimos en familia, convivimos y la participacion que tenemos todos los integrantes de la familia en esa actividad; y todo esto que es muy placentero, una forma de convivir y compartir grandes momentos no tiene nada que ver con el señor de las barbas blancas y con la publicidad en radio y television; y no solo es volver a la tribu es volver a la esencia de la famila.

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