Familias destrozadas: infancia en el limbo

07 noviembre, 2011 por ricardo Publicado en Noticias | Sin comentarios »

Plan b

Lydia Cacho

Isis tiene tres años y Jaimito cinco, los dos son hijos de madres mexicanas pero ellos nacieron en los Estados Unidos. Hace tres años, a pesar de tener plena nacionalidad y derechos constitucionales, están perdidos en el limbo de servicios sociales, mientras sus madres desesperadas desde México intentan recuperarles con pocos pronóstico de éxito. En los primeros 6 meses del 2011, el gobierno federal norteamericano deportó a mas de 46.000 madres y padres de niñas y niños ciudadanos de EEUU.

Cada año los servicios de inmigración y aduanas norteamericanos (ICE por sus siglas en Inglés) deportan a miles de personas; mientras tanto sus hijas e hijos pequeños que han nacido allá son arrebatados por el Estado. El centro de justicia aplicada (Applied Research Center/ARC), organización civil norteamericana, publicó el estudio Familias destrozadas, que evidencia al sistema inquisitorial de las leyes antiinmigrante de los Estados Unidos. ARC  y el Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI) revelan el impacto de las leyes y políticas de control y verificación migratoria de EUA en las mujeres migrantes y sus familias en la región.

Los métodos utilizados por los agentes migratorios de ICE, acompañados de las policías locales, resultan aterradores. Las mujeres que llaman a la policía para pedir ayuda por violencia doméstica, antes de ser tratadas como víctimas son revisadas como delincuentes, e incluso encarceladas. Delmy Palencia, una líder de derechos civiles en Nuevo Orleans fue arrestada injustamente  luego de pedir ayuda por violencia domestica. Fue detenida y separada de su bebé por 45 días. Aunque los cargos se retiraron, ICE utilizó la estrategia Comunidades Seguras para arrestar a Delmy con una orden de retención de inmigración. Fue liberada después de más de dos semanas, sometida a una redada de ICE en la media noche en su hogar, y ahora enfrenta la deportación y la separación de su bebé que nació en los Estados Unidos.

Las leyes antiinmigrantes de los Estados Unidos se fortalecen y potencian con una fuerza inusitada, dicen las  especialistas del ARC. Este endurecimiento criminaliza de tal forma a las y los trabajadores migrantes, que frecuentemente sus bebés pierden la oportunidad de volver a ver a su familia. Los jueces cancelan sin miramientos la patria potestad de miles de personas que no han cometido delito alguno. Las organizaciones especialistas revelan  que estas deportaciones destrozan a las familias y ponen en peligro a niñas y niños que se dejan atrás.

En el 2011, Estados Unidos deportó la cantidad récord de 397.000 personas. De acuerdo con los datos federales en posesión de ARC, aumenta el número de deportados que son padres y madres. La idea de la política del desgaste denominada Comunidades Seguras consiste en la persecución sistemática y criminalización de las y los migrantes sin papeles y su encarcelamiento. Entre las estrategias más utilizadas está la colaboración de las policías locales con agentes migratorios de ICE, quienes utilizan la excusa de denuncias anónimas sobre uso de drogas para hacer redadas, y arrestos grupales, cuya finalidad es expulsar a las personas adultas y llevar a infantes nortemericanos al limbo judicial. Allí pueden permanecer el resto de su infancia hasta llegar a la vida adulta. La falta de recursos, la lejanía y el idioma pueden hacer casi imposible para miles de familias recuperar a sus pequeños de la burocracia de servicios sociales de todos los Estados Unidos.

 

Si cree usted que las deportaciones viciadas y violatorias de los Derechos Humanos se llevan a cabo sólo en Arizona, o en los estados de la frontera sur con México, vuelva  la mirada; ARC.org ha identificado al menos 22 estados donde han surgido estos casos en los últimos dos años. Según sus datos en 400 condados y 20 estados, uno de cada cuatro (28,8 por ciento) menores bajo cuidado de crianza temporal con madres y padres detenidos o deportados son de estados no fronterizos. ARC estima conservadoramente que hay al menos 5100 niños y niñas en casas de crianza temporal cuyas familias han sido detenidas o deportadas por ICE.

Las políticas antiinmigrantes de los Estados Unidos no solamente  violan los derechos humanos, además implican un costo monumental a la sociedad norteamericana; utilizan las prisiones como centro de detención de inmigrantes, ponen en riesgo a las extranjeras víctimas de violencia doméstica, destrozan familias y violan los derechos de la infancia. Washington debe rendir cuentas sobre esta afrenta racista e inaceptable.

 

www.lydiacacho.net / @lydiacachosi

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