PERIODISMO Y DERECHOS HUMANOS

05 noviembre, 2008 por Lydia Cacho Ribeiro Publicado en Noticias | 10 Comentarios »

 

LYDIA CACHO
 

Una mujer camina por  la montaña en una provincial del norte de China,  se encuentra una manta que cubre lo que parece un animalito. Se acerca y descubre la pequeña manita de un bebé, abre la manta y descubre una niña recién nacida muerta. Avisa a la policía del pueblo, la ignoran.
Un hombre encuentra a una mujer de su pueblo escondida tras un árbol. La mujer llora. El hombre se acerca y descubre que tiene en sus manos el cadáver de una preciosa niña. La mujer se asusta y le pide al hombre que no la denuncie. El gobierno chino ha prohibido a las familias que tengan más de un hijo. Las niñas no tienen derecho a la educación, ni a ser propietarias de  sus tierras, las niñas no obtienen buenos trabajos, la mujeres en China son ciudadanas de segunda clase, los niños tienen escuela y derechos y trabajo, ellos si pueden cuidar y  mantener a los viejos de la familia. Un reportero chino de la provincia de Hunan descubre que cientos de niñas están siendo asesinadas selectivamente por padres y padres. Escribe un texto. Una semana más tarde el corresponsal del New York Times encuentra la nota del joven chino, perdida en la Internet, se va a China y escribe un extraordinario reportaje. Organizaciones de derechos humanos del mundo y de China se movilizan, académicos de varios países analizan el fenómeno del feminicidio infantil selectivo. La comunidad internacional llama la atención al gobierno chino, exige políticas públicas que mejores la vida de las mujeres y una política pública de salud sexual y reproductiva para todas las mujeres.
Las cooperaciones internacionales ponen la mirada sobre China e invierten en la creación y fortalecimiento de Organizaciones de derechos humanos de mujeres y niñas.
Una reportera de The Guardian en el Reino Unido lee el reportaje sobre infanticidio en China, ella vive en la India y algo similar sucede ¿Qué puede ser? se pregunta. La periodista investiga el infanticidio en la India y descubre algunos factores similares al fenómeno de China: los bebés muertos son niñas. Su reportaje levanta la indignación social en Inglaterra y OXFAM actúa de inmediato subiéndose a la ola mediática para defender los derechos humanos de las niñas y mujeres de la India.  El periodista JohnThor Dahlburg escribió “Where killing baby girls is no big sin” lo publicó en The Los Angeles Times y en The Toronto Star, en 1994 y las organizaciones de derechos humanos lograron que se reinvirtieran recursos para ONG´s indias con perspectiva de género y produjo cientos de estudios académicos sobre el vínculo entre el infanticidio femenino y la inequidad de género, la desnutrición y el sexismo cultural. Miles de mujeres en la India se movilizaron para defender y exigir sus derechos. 
 

Un reportero de El País en España, entrevista a una feminista sobre las mujeres migrantes y esta le platica acerca de las mujeres que huyen de países africanos a España y Francia por miedo a morir lapidadas. El reportero decide darle seguimiento a un correo electrónico en el cual un grupo internacional de feministas, desarticuladas pero con la misma misión, intentan que el gobierno Iraní detenga la muerte por lapidación de siete mujeres  que habían sido víctimas de violencia domestica, cuyo único delito fue no obedecer a un hombre. El reportaje impacta de tal forma que los llamados de Amnistía Internacional obtienen un eco impresionante, y las presiones mediáticas hacia los gobiernos que practican la lapidación surten efectos importantes. Amnistía Internacional envía un llamado urgente y le siguen cientos de organizaciones de derechos humanos en todo el mundo.
En México cada año medio millón de personas cruzan la frontera hacia los Estados Unidos, huyendo de la pobreza y la violencia. Una reportera de televisión elabora un reportaje sobre mujeres migrantes y descubre que cientos de niños se han ido solos en busca de sus familiares a los Estados Unidos. Un par de reporteros siguen la pista y encuentran un vagón de niños y niñas de entre 7 y 12 años que viajan como ilegales atravesando más de cuatro mil kilómetros de territorio, solos, con hambre, sed y miedo, peor soñando reunirse con su madre o su padre en el norte.
Universidades de la frontera estudian el fenómeno. Human Rights Watch elabora un informe sobre violación de derechos de niños y niñas migrantes, una agrupación de San Diego lee el reportaje sobre ese informe y decide fundar una organización de derechos humanos para cuidar, proteger y ayudar a los niños y niñas migrantes.
Podríamos pasar el día entero exponiendo ejemplos de la trascendencia social y humana que tiene el buen periodismo en el mundo entero. Pero estos ejemplos bastan por ahora.
Yo estoy aquí, viva y hablando en un foro de la UNESCO gracias a las buenas acciones de las redes de defensa de derechos humanos y gracias al buen periodismo. Como reportera develé una red de pornografía infantil en mi país México. En ella están implicados poderosos políticos y empresarios. Por publicar la verdad fui torturada y encarcelada; pero sobreviví y sigo haciendo mi trabajo como reportera especialista en Derechos Humanos.
El periodismo es una linterna para iluminar al mundo, un buen periodismo no solamente nos permite entender lo que sucede en nuestra comunidad, sino ayuda a revelar aquello que impide que nuestros derechos humanos se respeten plenamente. Un buen periodismo educa, descubre. Revela, ayuda a formar opinión. El buen periodismo enciende una flama, que ilumina al mundo, una flama que incita nuevas ideas, que genera procesos de solidaridad global, que a su vez, sensibiliza a más gente sobre la tragedia  del dolor humano provocado por los humanos. Un buen periodismo hace la diferencia en la velocidad en que la sociedad reacciona ante un tsunami o un temblor. Cada vez que un gobierno como el mexicano o el ruso o el Libanés permite la impunidad del asesinato de una buena reportera o un buen reportero, no solo arrebata a la sociedad de su derecho de conocer la realidad, silencia también a cientos de periodistas que temen ser asesinados por decir la verdad.
Hace unos años un cineasta de mi país hizo una película llamada Un día sin mexicanos. Gracias a ella millones de personas entendieron cómo sufriría la economía y la sociedad del sur de Estados Unidos sin las y los trabajadores ilegales que van de México. 
Hoy aquí en París les pido que imaginen un día del mundo sin periodistas. Nadie sabría lo que sucede en su comunidad. Ni el clima, ni el tráfico, ni los peligros, ni las buenas nuevas, ni los pequeños milagros cotidianos. Sería un mundo habitado por el silencio, una fiesta para los criminales, un aliciente para los políticos corruptos y abusivos. Un día sin periodistas es lo que nos espera si la comunidad internacional no reacciona adecuadamente ante el silenciamiento hacia las y los reporteros del mundo que muestran las diarias violaciones a los derechos humanos.
Hoy estoy aquí en Francia, el país que vio nacer a mi madre, para decir que ser periodista es una responsabilidad, un privilegio. Que mientras haya historias que contar allí estaremos, trabajando para revelar la realidad, para acompañar a millones de personas a tejer redes de solidaridad global de derechos humanos. Porque el buen periodismo es necesariamente una herramienta de los derechos humanos del mundo.
 

(Discurso de Lydia Cacho dictado en francés en Paris el 28 de octubre en la sede de UNESCO con motivo del premio Guillermo Cano a la libertad de expresión entregado a la autora)
 

 

10 Respuestas a “PERIODISMO Y DERECHOS HUMANOS”

  1. Miry dice:

    Vaya, nuevamente, un abrazo confortante a ti y a todos los periodistas que nos iluminan, aunque sea tenuemente, el camino cotidiando de nuestra vida, en vez de dejarnos en la obscuridad…

  2. HEBERT dice:

    las cosas diarias que vemos aqui en México tal vez y digo talvez solo sean cosa de no querer ver pero las injustas muertes de CD Juárez ami en lo personal me tienen indignado y no pasa nada me quede con la cifra de 400 muertas y dejaron de contar…claro en televisa! wow! que descaro ya no tenian rating!!!!sic!

  3. Victoria dice:

    Gracias Lydia.

    Gracias por defender los derechos humanos.

    Gracias por enseniarnos que el miedo y el dolor pueden superarse (aunque no sepamos como lo lograste) cuando se trata de luchar por los dones mâs preciados en este mundo: la libertad y la inocencia.

    Gracias por poner en alto el periodismo y por hacernos pensar en cuàntos amigos estàn desperdigados por el mundo, entre el hambre, el frîo, el abuso y la muerte; Todo con tal de traernos la luz de la verdad. Dios guarde a nuestros pobres prometeos.

    Qué hermoso corazôn tienes, qué huevos y qué determinaciôn.

    Suerte y cuentas con nosotros.

    Saludos desde Parîs.

  4. Andrea dice:

    Gracias por existir señorita Cacho…hay muchas personas que la apoyan …si existe la otra vida, y en esta, le agradecemos por ser como es…sabe? leerle para mi significa 2 cosas muy opuestas, miedo y alegria…miedo, por ver la realidad al 100% y alegrìa , por que hay personas como ud. que exponen su vida y aùn asi, siguen en su vocaciòn…nuevamente gracias por existir…

  5. marce dice:

    hola lidia, sabes? es patético el méxico en el

  6. marce dice:

    hola lidia, estoy realmente decepcionada de felipe calderón… bueno o malo… era el presidente, me parece patético se deshaga en elogios hacia juan camilo mouriño, que bien a bien, hizo nada o muy poco por el país, y jose luis santiago vasconcelos literalmente dió su vida por méxico, el si supo “rifársela”, estaba comprometido con méxico, y me parece repugnante que solo le haya dedicado un párrafo de 4 renglones a su muerte y más de 40 minutos a su “amigo” muerto… que deje su duelo y comentarios hacia juan camilo para lo privado, y como presidente sea parejo con todos aquellos que murieron el el avionazo de las lomas, por mucho que le duela la ausencia de mouriño, tenía mas trayectoria y logro mas por mexico santiago vasconelos..

  7. Fabuloso texto. Revelador de esos cruces de silencio que se imponen a los seres disidentes. Y el periodismo es una luz… una linternita para pasar la calle o para pasar un crucero de tiempos revueltos.

    Gracias Lydia por no dejar que nuestro género se duerma y que las cosas se digan tal cual son…

    María Dolores

  8. Tarde tres años y medio en notar que me gustaba el periodismo, que me apasionaba la política y me indignaban los abusos de poder, las violaciones a los derechos humanos, la corrupción, los pederastas y que las leyes ampararan a quienes se suponen tienen que protegernos.

    Y hoy doy gracias que mi camino se está forjando y tiene grandes ejemplos como el tuyo, que están en pie de lucha para darle equilibrio al poder y a todos aquellos que se enferman con tan poco.

    Gracias Lydia por ser una luchadora y por no dejarte corromper, por darnos a los otros periodistas el móvil de que se pueden hacer bien las cosas.

    Habemos muchos detrás de ti, siempre.

  9. Paty dice:

    Excelente texto… yo soy familiar de Armando Rodríguez, por eso entiendo lo que dices… no quedará impune su crimen.

  10. Edgar P. dice:

    LYDIA:VI POR CASUALIDAD UN ARTICULO QUE HABLABA DE LA BARBARIE CON QUE SE TE TRATÒ POR EL HECHO DE DECIR LA VERDAD Y DEFENDER LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS, QUE TRISTEZA!!,SOLO QUIERO FELICITARTE POR TAN IMPECABLE TRABAJO Y POR ESA ENTEREZA CON QUE HAS AFRONTADO ESTE ATROPELLO.

    GRACIAS POR ABRIRNOS LOS OJOS Y ESPERO QUE EL SABER LA VERDAD NOS PERMITA REACCIONAR COMO SERES HUMANOS Y NO SEGUIR PASANDO POR ALTO TANTA ATROCIDAD.

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