Enero 3, 2009
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El premio Nobel Jean Marie le Clezió escribió un texto especial para la entrega del Premio Tucholsky a Cacho, quien es la primera mexicana en recibir esta presea.
La organización PEN Club Suecia elige cada año a un escritor o periodista que haya sufrido de persecución, amenazas o encarcelamiento por su trabajo publicado. La periodista, escritora y activista de Derechos Humanos Lydia Cacho Ribeiro, ha sido torturada, encarcelada y sigue viviendo bajo amenazas por su valentía al revelar en sus libros “Los demonios del edén, el poder detrás de la pornografía infantil” y “Memorias de una infamia” quiénes operan y protegen a las redes de pornografía infantil y turismo sexual en México.
El premio Tucholsky fue creado en 1980 en honor del escritor alemán Kurt Tucholsky, quien huyó de la Alemania Nazi hacia Suecia en 1930, eventualmente se convirtió en un símbolo de la libertad de expresión y los escritores perseguidos.
El Club PEN sueco, uno de los más antiguos clubes de escritores del mundo, ha reconocido a Salman Rushdie, Adam Zagajevski, Svetlana Alexievich entre otros. Cacho es la primera mujer mexicana en ser reconocida en Suecia, la cuna del Premio Nobel. Sobre la ganadora del Tucholsky el escritor Roberto Saviano, periodista italiano autor de Gomorra, y él mismo perseguido por la Camorra (la mafia italiana a la cuál develó en su libro) escribió el día del reconocimiento en Suecia: “Lydia Cacho es un modelo a seguir para todos aquellos que deseen trabajar como periodistas. Es una mujer de gran valentía que ha tenido que soportarla prisión y la tortura por defender a una minoría a la que nadie quiere escuchar, logró atraer la atención a la violencia a la que se somete a mujeres y niñas en México y en los lugares más pobres del mundo. Ella ha arrojado información que no estaba al alcance, y al hacerlo ha arriesgado su vida al denunciar a importante políticos y empresarios.(…) Lydia Cacho tuvo que pasar por un injusto encarcelamiento y juicio penal, ha sido torturada y encarcelada con la finalidad de asustarla, para luego descubrir que sus acusaciones estaban bien fundadas. La importancia de su evidencia tiene una validez internacional. En todos los países en que los gobiernos son débiles, en que la sociedad normaliza la criminalidad, las mujeres, los niños y las niñas se convierten en las primeras víctimas. La Trata y explotación de seres humanos es el más primitivo de los crímenes, que en contraste con el tráfico de armas y drogas provee un alto margen de ganancias y un riesgo limitado para los criminales. El reconocimiento de Lydia Cacho es un acto civilizatorio”.
Un día antes del reconocimiento Lydia Cacho ofreció una conferencia en el antiguo edificio del Ministerio de Asuntos exteriores en Estocolmo. La conferencia fue inaugurada por la Ministra de cultura Lena Adelsohn. Las y los asistentes a la conferencia dijeron haberse sentido “profundamente conmovidos” ante la escritora mexicana, quien habló de la corrupción y la impunidad en México, pero amplió su análisis a la problemática mundial de la creciente violencia contra las mujeres y la explotación sexual infantil. “Suecia es la democracia funcional más importante del mundo, dijo Cacho, sin embargo a pesar de ser una sociedad altamente civilizada, no ha podido resolver dos problemas fundamentales de justicia: la violencia contra las mujeres en el ámbito doméstico y el abuso sexual infantil. Para construir democracias plenas tenemos que cuestionar nuestros sistemas de valores, aseguró la mexicana.
El premio fue entregado a Cacho en el sótano de una vieja casa en el centro de Estocolmo; un lugar emblemático para las y los escritores Suecos y europeos perseguidos, que durante décadas se reunieron allí para leer su poesía y compartir su visión del mundo, huyendo de la censura y la persecución.
María Leissner Embajadora de la Democracia en Suecia fue quien entregó en premio a la mexicana. Acompañada del Director de PEN Suecia Bjorn Linnell, de varios jurados del Premio Nóbel, así como de escritores, escritoras, artistas y periodistas Cacho agradeció este reconocimiento, y explicó que su patria es México y que es allí donde desea seguir viviendo y escribiendo, a pesar de las amenazas y de la injusticia que permea en este país latinoamericano. La escritora estuvo acompañada de su pareja, el también periodista y director del diario El Universal, Jorge Zepeda Patterson.
Del Club PEN han sido miembros grandes escritores como Joseph Conrad, George Bernard Shaw and H. G. Wells. También estuvieron Anatole France, Paul Valery, Thomas Mann, Benedetto Croce and Karel Capek jugando un papel fundamental para PEN. Con los años los miembros de PEN ha incluido a ganadores del Premio Nóbel y sus presidentes han sido Alberto Moravia, Heinrich Böll, Arthur Miller, Pierre Emmanuel, Mario Vargas Llosa y György Konrád.
Lydia Cacho, de 45 años, es considerada por la agencia de las Naciones Unidas UNIFEM, como una experta en los temas de Derechos Humanos de las mujeres, niñas y niños, así como una reconocida investigadora sobre pornografía infantil y Trata de personas. Entre sus libros se encuentran el poemario Mujer delfín (Maldonado editores) la novela Muérdele el corazón (Ed.Plaza y Janés) El libro de crónicas Esta boca es mía (Ed. Planeta) así como los reportajes Los demonios del edén, el poder detrás de la pornografía infantil y Memorias de una infamia ambos bajo el sello Grijalbo.
En enero de 2009 presenta su nuevo libro Con mi hij@ NO, manual para prevenir, entender y sanar el abuso sexual infantil. Por el momento trabaja en una investigación para un libro sobre las redes globales de Trata de mujeres y niñas. Por otro lado es Fundadora y dirigió durante 8 años el Centro Integral de Atención a las Mujeres CIAM Cancún A.C. Un refugio para mujeres víctimas de violencia.
Diciembre 21, 2008
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By Roberto Saviano*
Lydia Cacho is a model for all who wish to work as journalists. She is a woman of great courage who has endured prison and torture to defend a minority that nobody listened to, to draw people’s attention to the wrongs that women and children are subject to in Mexico and in the poorest parts of the world. She has brought about information that was earlier not available and she has exposed herself to enormous risk by informing against important businessmen and politicians.
I myself have directed my accusations against organized crime. I have opened windows that showed collaboration between organized crime and politics, but I have not explicitly attacked the government of my country. I am threatened by the camorra but I am defended by the Italian state.
Lydia Cacho has had to serve an unjust term of imprisonment, she has been threatened and tortured to frighten her off, while thereafter it was discovered that her accusations were well-founded. The importance of her evidence has universal validity. Everywhere where government is weak, everywhere where society accepts criminality, women and children become the first victims. Trade in and exploitation of human beings is the most primitive of crimes which, in contrast to the trade in arms and drugs, provides sky-high profit margins but limited risks.
The recognition of Lydia Cacho by the Swedish PEN-club is a deeply civilized action.
*Roberto Saviano is a famous Italian journalist better known by his investigative reporting on the Camorra, the Italian mafia. He revealed the camorra in his book and movie “Gomorra” published by Random House.
Diciembre 15, 2008
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Columna de Lydia Cacho publicada los lunes en El Universal y otros diarios del país.
El buen juez por casa empieza
Lydia Cacho
Justo cuando había decidido hacer una tregua navideña y hablar de asuntos de amor y solidaridad, sale el Ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia con su discurso de transparencia, y se descubre a los diputados evadiendo impuestos.
Me parece que una buena parte de los servidores públicos han entendido lo que Sara Sefjovich tan bien nos explica en su libro País de mentiras: que nunca como ahora ha sido tan necesario mentir para mantenerse en el poder. Por otro lado, consumida por el miedo y harta de la violencia, la sociedad mexicana pide una luz ante tanta oscuridad; una combinación peligrosa para fabricar respuestas fáciles.
Mientras las y los diputados asisten a trabajar un día por cada cuatro de ausencia, lograron por una parte pagar impuestos, y por otra recuperarlos con partidas especiales. El país está urgido de recursos para abatir la pobreza y la violencia en tanto nuestros legisladores dedican sus días laborales a burlar la ley con estrategias para hacer su pago fantasma de impuestos.
Por otro lado Guillermo Ortiz Mayagoitia presidente de la Suprema Corte anunció que la ciudadanía evaluará el trabajo que realizan los jueces, supervisará su actuación y fiscalizará sus sentencias, porque 2009 será “el año de la sociedad”. Fue cuidadoso, evitó comprometerse a la trasparencia dentro de la propia corte. Sabemos que los exámenes que pasan quienes desean convertirse en jueces y magistrados son pruebas de alto nivel académico, pero ese no es el problema de fondo. Habló emocionado sobre por qué la sociedad se debe involucrar en cómo se eligen a los jueces, pero evitó comprometerse para transparentar a la Corte que él mismo preside. La sociedad le creería a Ortiz Mayagoitia si rindiera informes reales de todas las sentencias de la Corte desde que él la preside. Los juzgados de los estados son una muestra burda de los altos niveles de corrupción, sólo uno de cada cien delitos terminan en sentencia, por corrupción y por fallas estructurales, no necesariamente por incapacidad.
Los ministros de la Corte son intocables, algunos de ellos tienen fascinación por el dinero, el poder y del tráfico de influencias. El último miembro de la Suprema Corte que fue a prisión por corrupción fue Ernesto Díaz Infante, quien en 1988 a cambio de 500 mil dólares presionó al Magistrado Gilberto Arredondo para que liberara al “Chacal de Acapulco”, el secuestrador pedófilo Alejandro Braun, quien sigue prófugo. Se afirma que Carlos Salinas solicitó a dos Ministros de la Corte que ayudaran a su hermano Raúl, ellos se negaron. Por otro lado, Mario Marín y sus cómplices si salieron ilesos de la Suprema Corte en 2007.
Los observatorios ciudadanos podrán ser útiles en la medida en que dentro de la propia institución la estructura sea realmente trasparente. La esencia del poder de jueces y ministros en México, reside en buena medida en la opacidad con la que se conducen y su capacidad para negociar atrás de los tribunales. El problema al que nos enfrentamos es que este doble discurso es poco creíble; las promesas de apertura de la Corte podrían ser ofertas retóricas destinadas a retrasar los verdaderos cambios. Ojala que las y los ciudadanos que participen de buena fe, aprovechen esta oportunidad para abrir espacios y no para terminar como cómplices involuntarios de la corrupción del sistema. www.lydiacacho.net
Noviembre 30, 2008
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Columna de la autora publicada cada lunes en El Universal y otros diarios de México
Plan b
Lydia Cacho
A la familia de Silvia Vargas
Escuchar a Nelson Vargas, ver su mirada de padre abatido, mezcla de angustia y desesperación, es recordar la ineficacia del sistema de justicia mexicano y las complicidades de los servidores públicos implicados en la no-investigación del secuestro.
Nelson está atrapado en las redes del sistema, lo intuye pero no puede admitirlo, porque su hija es rehén de una banda criminal. Nelson y su familia son rehenes de la Procuraduría General de la República, de la Agencia Federal de Investigaciones y de la Policía Federal Preventiva. Pero no están solos, al lado de la familia Vargas el resto de la sociedad mexicana es rehén del Sistema.
Narran los sobrevivientes de secuestros que sus captores a ratos les tratan bien, luego les desprecian. Les dan información cruzada para mantener el control sobre ellos. Cuando les necesitan para seguir manipulando sus intereses, les piden que hablen ante una cámara, que demuestren que se encuentran bien y que existe cierto grado de confiabilidad en los secuestradores.
La persona secuestrada no se atreve a rebelarse porque su vida peligra. Y lo sabe. La víctima se siente amenazada y agradecida con sus captores, porque tiene la certeza de que depende de ellos. La víctima les aprecia porque le dan esperanza de libertad, aunque en el fondo sabe bien que no estaría en esa situación de peligro si no fuera por culpa de sus captores.
Quienes se han enfrentado al sistema de justicia mexicano, saben bien de qué hablo. Los funcionarios de la PGR son expertos, saben que las víctimas dependen de su “buena voluntad” de su “deseo de ayudar”. Con el cinismo propio de los cómplices de la impunidad, los especialistas en derechos humanos de la PGR tienen como tarea apaciguar la ira y la desesperación de las familias victimizadas. Cuando el perfil del caso es público y notorio, utilizan siempre la misma estrategia. Reciben a la víctima, personalizan la conversación, muestran fotografías familiares, establecen vínculos de empatía, juran que ya pronto se resolverá. Piden paciencia. Con la sutileza del más cruel de los torturadores emocionales explican en voz bajita que si se sigue haciendo ruido en los medios, se afectarán las investigaciones.
La familia secuestrada por la autoridad se llena de angustia, algo dentro de su pecho duele, quiere llorar, mira al funcionario público experto en mentir, protector de los intereses políticos de una falsa estabilidad.
Por un momento decide volver a creer. Al día siguiente aportan más pruebas, el Ministerio Público las ignora. Vuelve la ira, la desesperanza. La familia investigadora se profesionaliza, abandona su vida normal para resolver el caso. La autoridad falla reiteradamente. Vuelve a pedir paciencia. Así el ciclo se perpetúa, hasta que las víctimas se saben secuestradas por el Sistema. Su vida y la de su familiar plagiada dependen de ese pequeño hombre de traje gris, incompetente y engañador, puesto allí para manejar políticamente los golpes de “asuntos delicados”; el secuestrador lo sabe.
Mientras tanto la familia Vargas se da a la tarea de creer que su niña Silvia volverá con vida. Que en algún lugar sus captores se conmoverán y por fin la liberarán. Y si no, ha dicho Nelson, que le devuelvan el cuerpo de su hija. Millones de personas acompañamos a Silvia y exigimos que la liberen. Todas y todos somos la familia Vargas, aunque secuestrados por un sistema viciado e incompetente, exigimos la libertad y soñamos con un país en que nuestras hijas e hijos no vivan con miedo. Silvia no está sola, su familia tampoco. www.lydiacacho.net
Noviembre 24, 2008
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Plan B
Lydia Cacho
Adriana, de doce años, afirmó categórica: “no me gusta que me pregunten qué voy a hacer cuando sea grande, porque me da pesadilla pensar que el país siga igual de mal y me vaya de aquí”. La mayoría de los lectores estarán de acuerdo en que cuando teníamos esa edad nuestras preocupaciones no se centraron nunca en la posibilidad de un secuestro, de un asesinato ni de que el vecindario cayera en manos del crimen organizado.
Estábamos en un auditorio con casi doscientos niños y niñas de doce y trece años, para hablar sobre el impacto de la violencia contra las personas y el ambiente. El equipo del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW) habló sobre animales marinos y calentamiento global. A mi me tocó hablar sobre el dolor que la violencia ejercida por los humanos inflinge en las personas y su entorno. Así que decidí preguntar a las y los preadolescentes quiénes sabían que el país se está viviendo una guerra. Todas y todos levantaron la mano vigorosamente. Hablamos sobre el miedo latente y concreto que sienten todos los días al pensar que la violencia asole sus barrios.
México ha visto un incremento dramático de violencia social, las niñas y los niños lo viven sin ser escuchados, sin que se les pregunte cómo se sienten. Cuando les pregunté ¿quién siente miedo? Todas las manos núbiles se levantaron a la vez. Nos tomó el resto de la jornada entender que reconocer que nuestra propia capacidad de ejercer violencia es el primer paso para una vida sin miedo.
Suecia es la democracia funcional más reconocida del mundo por sus niveles de vida, de educación y civilidad. Sin embargo tiene dos problemas fundamentales de seguridad pública y justicia: la violencia contra las mujeres en el ámbito doméstico, y el abuso sexual infantil. El número de refugios para mujeres maltratadas es mayor al de España. La reina Silvia de Suecia fundó una organización contra la explotación sexual de menores.
Durante décadas los movimientos de mujeres han demostrado que construir una democracia sin transformar los principios y valores de la desigualdad entre hombres y mujeres, es construir una mansión sobre un pantano; eventualmente se hundirá ante los ojos del mundo. Las niñas y los niños de este maravilloso encuentro, lograron comprender que la inequidad que genera tanta violencia se vincula directamente con el machismo. Miguel, de doce años, me dijo que él intenta ser un hombre diferente a los otros niños. No le gustan ni la violencia ni las trampas, pero si no se integra, es un paria social. Prefiere ser despreciado que jugar el juego; el problema es que no son los parias sino los líderes quienes transforman a las sociedades. Y nuestros líderes validan la democracia haciendo la guerra y nutriendo la corrupción.
Nuevamente se acerca el 25 de noviembre, día mundial contra la violencia hacia mujeres. Los medios durante un día se mostrarán preocupados por el tema, el resto del año hablarán sobre política, esa política que pretende crear una democracia funcional pero que se niega a la transformación estructural educativa. Esa transformación requiere urgentemente de un movimiento de masculinidad no violenta, de hombres que erradiquen la violencia que ejercen contra mujeres, niñas, niños y contra ellos mismos. Aquí y en Suecia sin mujeres y menores libres de violencia no hay democracia. www.lydiacacho.net
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