MIGRANTES Y REFUGIADOS EN DISTRITO FEDERAL

10 noviembre, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro

DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOZA1
JEFE DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL
PRESENTE
México, D.F. a 7 de noviembre del 2014.

De acuerdo a investigaciones recientes, en el Distrito Federal se encuentran personas pertenecientes de al menos a 40 comunidades de distinto origen nacional, tales como la comunidad libanesa, israelita, palestina, armenia, iraní, china, española, sudamericana y centroamericana, entre otros. Y, existen alrededor de 900 mil personas originarias de la Ciudad de México que emigraron a otros países, principalmente a los Estados Unidos y Canadá.
Ante ello, esta Ciudad ha declarado a través de sus respectivos Jefes de Gobierno que ha venido trabajando en la construcción de una capital social avocada al apoyo y protección de diferentes grupos en situación de vulnerabilidad social. De hecho, la Ciudad de México se ha constituido como ejemplo nacional e internacional por los programas sociales y ambientales que ha implementado.

Sin embargo, es importante reconocer que estas acciones a favor de la población migrante y del fortalecimiento de la agenda migratoria a nivel local no hubiera sido posible sin el impulso y liderazgo de personas clave dentro del Gobierno del Distrito Federal, quienes han demostrado un compromiso amplio con la agenda de migración y un entendimiento de la construcción de políticas públicas promoviendo el diálogo y la interlocución.

En particular, a través de la Dirección de Atención a Huéspedes, Migrantes y sus Familias de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC), encabezada por la Licenciada Guadalupe Chipole Ibáñez, se impulsó, apoyó y favoreció la construcción de los siguientes procesos:

  • La Ley de Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana en el Distrito Federal y su Reglamento cuyo objetivo es regular la hospitalidad y propiciar la interculturalidad, así como salvaguardar los derechos derivados del proceso de movilidad humana, entendiendo éste como el ejercicio del derecho Ccp. Hegel Cortés Miranda. Secretario de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades.
  • humano de toda persona a migrar, incluyendo acciones encaminadas a la disminución de la desigualdad, inequidad y discriminación, reconociendo que ningún ser humano puede ser ilegal por su condición migratoria.
  • La implementación de acciones de capacitación y sensibilización a funcionarios públicos del Distrito Federal de diversas dependencias que brindan atención a población migrante y sus familiares.
  •  La creación de una Red de Ciudades Hospitalarias en México, a fin de compartir la experiencia de trabajo del Distrito Federal con otras ciudades que tienen fuerte presencia migratoria y que requieren del impulso y fortalecimiento de una agenda de derechos humanos de esta población.
  •  El seguimiento a la creación de la Comisión de Interculturalidad prevista en la Ley de Interculturalidad, impulsando la creación de un programa de trabajo claro acorde a la realidad migratoria de la Ciudad de México y garantizando la participación de la academia y la sociedad civil.
  •  La implementación, seguimiento y evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal, en particular de su Capítulo 29 sobre personas migrantes y refugiadas, fungiendo como instancia coordinadora para lograr el cumplimiento de las diferentes metas y líneas de acción planteadas.
  •  El impulso a la creación en conjunto con sociedad civil, academia e instancias de gobierno del “Programa de Hospitalidad, Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana para el Distrito Federal” como un mecanismo de planeación, seguimiento y evaluación que permita incorporar de manera transversal, intersectorial e integral los objetivos, estrategias, líneas de acción, metas y recursos necesarios para el efectivo ejercicio de los derechos de las personas en movilidad, tal como lo prevé la Ley de Interculturalidad.

En ese sentido, damos todo el respaldo y reconocimiento a la gestión de la Lic. Guadalupe Chipole y a todo el equipo de la Dirección a su cargo, por el ejemplo de compromiso con la agenda migratoria y las personas en movilidad, favoreciendo siempre la construcción colectiva y coordinada entre instancias de gobierno, organismos autónomos de derechos humanos, academia y organizaciones de la sociedad civil.

Expresamos nuestro profundo desacuerdo en que la Lic. Guadalupe Chipole haya sido cesada de su cargo y descalificamos totalmente el trato indigno que se le ha dado por parte del Secretario de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Lic. Hegel Cortés Miranda). No se debe tolerar que en la administración que usted encabeza, existan actos de esta naturaleza, sobre todo si se trata de funcionarios responsables, profesionales y comprometidos.

  • Manifestamos nuestra preocupación por el seguimiento, interés y continuidad que se vaya a dar a la agenda de trabajo que veníamos desarrollando bajo el liderazgo de la Lic. Guadalupe Chipole, toda vez que el Lic. Cortés Miranda ha demostrado poco interés y reconocimiento en los procesos de construcción colectiva en los que hemos impulsado y participado desde sociedad civil. El más claro ejemplo, es el desinterés y la obstaculización de la versión del Programa Especial de Hospitalidad, Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana para el Distrito Federal, trabajado en el marco de los Espacios de Participación del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación (MSyE) del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (PDHDF).
    Dicha situación tuvo como resultado que varias organizaciones buscáramos reunirnos con Javier González Garza, Jefe de Oficina de la Jefatura de Gobierno para compartir el proceso en el que fue construido dicho programa, su contenido y su relevancia, con el objetivo de que no quedara fuera y se incorporara a la lista de Programas Sectoriales y Especiales que esta administración ha considerado en el marco de la implementación del Programa General de Desarrollo 2013-2018. Sobre todo porque públicamente, desde la Jefatura de Gobierno, usted ha señalado y dispuesto el apoyo a la implementación de la Ley de Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana en el Distrito Federal y su programa, así como la importancia de la participación de la sociedad civil en la construcción de dichos procesos. Demandamos:
    Se brinden las condiciones para que la Lic. Chipole Ibáñez pueda hacer su proceso de entrega – recepción de manera adecuada.
  •  No se tolere ninguna acción de hostigamiento en contra de la Lic. Chipole Ibáñez y en su caso sea sancionada cualquier autoridad que lo haga.
  •  Se dé especial atención y seguimiento desde la oficina que usted asigne, a todas las acciones de implementación de la Ley de Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana en el Distrito Federal, para evitar que este cambio de funcionarios signifique retrocesos en esta agenda.
  •  Se promulgue a la brevedad, en cumplimiento con la instrucción que usted ha girado públicamente, el “Programa de Hospitalidad, Interculturalidad, Atención a Migrantes y Movilidad Humana para el Distrito Federal”. Y sea publicada la versión que fue trabajada conjuntamente desde los Espacios de Participación del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación (MSyE) del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (PDHDF).

Confiamos en que la voz de todos y todas quienes estamos firmando esta carta desde distintas latitudes y espacios de trabajo sea escuchada y, la llamada de alerta que hacemos sobre los hechos que están ocurriendo en la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades, tengan su atención y se dé seguimiento puntual a los temas que le estamos planteando.

Sin Fronteras IAP
Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social, Incide Social, Ac.
Instituto de Estudios y Divulgación sobre Migración, A.C.
Instituto para las Mujeres en la Migración, A.C.
Centro de Acojida y Formación para el Empoderamiento de la Mujer Indígena y Migrante/CAFEMIN
Albergue Tochan
Comité de Solidaridad y Derechos Humanos Monseñor Romero
SMR Scalabrinianas Misión para Migrantes y Refugiados
Casa de los Amigos, A.C.
Instituto para las Mujeres en la Migración, A.C.
Asociación Nacional de Abogados Democráticos. ANAD
Estrategias de Participación Social y Desarrollo con Equidad, A.C. Mujeres por una Binacionalidad Digna, A.C.
Appleseed México
Padre Alejandro Solalinde
Dra. Leticia Calderón Chelius, académica/Red de migrantologos
Programa de Asuntos Migratorios (PRAMI) de la Universidad Iberoamericana Campus Ciudad de México
Programa de Asuntos de Migratorios, de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México
Dra. Giovanna Marconi, investigadora y profesora asistente, Catedra Unesco SSIIM sobre la “Inclusión Social y Espacial de los Migrantes Internacionales” de la Universidad Iuav de Venecia (Italia)
Dr. Marcelo Balbo. SSIIM UNESCO Chair on “Social/Spatial Inclusion of International Migrants, Urban Policies and Practice” – Università Iuav di Venezia (Italia)
Dra. Elena Ostanel, investigadora, Catedra Unesco SSIIM sobre la “Inclusión Social y Espacial de los Migrantes Internacionales” de la Universidad Iuav de Venecia (Italia)
Dr. Adriano Cancellieri, investigador, Cátedra Unesco SSIIM sobre la “Inclusión Social y Espacial de los Migrantes Internacionales” de la Universidad Iuav de Venecia (Italia)
Dr. Mirko Marzadro, SSIIM UNESCO Chair on “Social/Spatial Inclusion of International Migrants, Urban Policies and Practice” – Università Iuav di Venezia (Italia)
Ana Estevens, Universida de Lisboa, Portugal
Sónia Pereira, Universidad de Deusto, España Lic. Maribel Téllez Altamirano, Abogada en el Área Migratoria Reyna Carretero Rangel Nicole R. Salgado, coautora de Amor and Exile, Querétaro (doble ciudadana originaria de Nueva York) Margarito Reséndiz López, Querétaro.
Contacto.
Nancy Pérez García
Directora General
Sin Fronteras IAP
[email protected]

EL FIN DEL PODER

03 noviembre, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro

Plan b

El fin del poder

Lydia Cacho

“Empresas que se hunden,militares derrotados,papas que renuncian y gobiernos impotentes: cómo el poder ya no es lo que era”

Hay dos tipos de poder: el imaginario y el concreto. El imaginario es aquél que muchos creen que tienen hasta que la realidad les muestra sus límites; también está el poder imaginario asignado a líderes sociales o defensoras de Derechos Humanos, a quienes el colectivo concede una fuerza de acción increíble e imposible; sobre ellas y ellos recae una suerte de fe construida por quienes se sienten impotentes (sin poder) ante las desgracias que les aquejan. El poder concreto es el que tiene un gobernante o una legisladora, un médico o una Secretaria de Estado. Tienen recursos materiales e intelectuales, así como acceso a los mecanismos de sus instituciones para beneficiar (o dañar) a grandes cantidades de personas. Pero incluso su poder está acotado.

Durante las revueltas sociales, como la que se está gestando en México alrededor de la simbólica masacre de Ayotzinapa que exige vida en lugar de muerte, que exige justicia en territorio de impunidad, se despierta el fantasma del poder colectivo, de los liderazgos estudiantiles, el poder individual que se reconecta a través de redes sociales, que hace de una causa de pocos bandera de millones. Ese poder es real, débil, confuso, poco estratégico pero real: es el poder de las nuevas generaciones que exige se deconstruya a un Sistema político y judicial inepto y anquilosado, que yace agonizante frente a la mirada del mundo. Pero una vez se expulsa a los peores ¿qué modelo de poder los suple?

El reconocido analista venezolano, economista y experto en política Moisés Naím, escribió El fin del poder (Ed. Debate), una obra que desde hace un par de meses se ha convertido en mi libro de consulta y reflexión favorito. Naím no habla desde la teoría del académico sentado en sus laureles que piensa solo y pontifica; por el contrario, confiesa desde el inicio cómo aprendió a vivir el poder en su propio país y las grandes lecciones que le ha dejado su ascenso a diferentes ámbitos de incidencia pública. Naím ha sabido entender, conocer y analizar a los grandes empresarios convencionales y a las pequeñas pero transcendentes empresas sociales, hizo una inmersión en las redes sociales y el propio Internet para entender los mecanismos de poder de creadores y usuarios. Este libro, escrito con un lenguaje accesible y una narrativa fluida, desentraña casi todas las complejidades a las que nos enfrentamos cuando intentamos buscarle los pies y la cabeza a la locura en que vivimos: la corrupción, los monopolios, las revoluciones tuiteras, el debilitamiento de los medios, el fortalecimiento de la delincuencia organizada, la censura, los movimientos juveniles, la ira social ante la violencia, los liderazgos débiles, las violaciones a los derechos humanos y sus actores y actoras. Quién, cómo, cuándo, dónde y de que manera se obtiene y pierde el poder todos los días; Naím no deja un solo resquicio sin reflexión, no da cabida al lugar común y a la simplonería del clásico analista famoso. No se da tregua ni a sí mismo ni a quien lo lee

Hace muchos años Marcela Lagarde me explicó con gran sencillez cómo la única manera de lograr la instauración de un modelo de igualdad entre hombres y mujeres radica justamente en analizar las estructuras y los modelos de poder, tanto público como privado, porque sólo conociendo su anatomía podíamos comenzar a reinventarlo. Comúnmente quienes quieren tumbar un edificio llegan con una grúa que destruirá todo a su paso, o con expertos en explosivos que los instalarán de tal forma que causarán una serie de explosiones que tumbarán la estructura en caída vertical con tan precisión que no afectará a las construcciones vecinas. Así es como algunos quieren cambiar los sistemas de poder, a golpes o explosiones, que afecten una parte y no el todo circundante. Naím, como la filósofa feminista, propone detenerse a pensar cómo se han pulverizado los modelos de poder y quién se queda con la mayor montaña de cenizas, nos explica cómo lo manejan y lo acumulan, cómo lo reinventan, lo capitalizan o lo pierden.

Se ha dicho que la siguiente revolución social y política tiene que pasar necesariamente por la reinvención del ejercicio del poder y no solamente por la repartición de los bienes que éste genera. Naím nos invita a diseccionar poco a poco los elementos que conforman ese edificio, a desmontarlo ladrillo por ladrillo, sin ruidosas explosiones; como en el ajedrez, a pensar antes de mover cada pieza, conocerla para moverla.

Las acertadas reflexiones de Moisés Naím muestran su capacidad para analizar el poder desde una perspectiva no tradicional; se posicionó en una esquina diferente para obtener resultados distintos a los que tradicionalmente nos ponen sobre la mesa los analistas. Nunca como ahora hace falta leer este libro, en cualquier país de América Latina encontraremos pautas para comprender desde dónde actuar a fin de reinventar el poder. Sin duda trae muy buenas noticias: Naím pone su esperanza en que las nuevas generaciones reinventen el poder, pero para ello necesitan conocerlo, entenderlo y asumir su propia responsabilidad, individual y colectiva, para que perviva.

@lydiacachosi

¿QUÉ HARÍAS SI TUVIERAS UN BEBÉ CON DISCAPACIDAD?

27 septiembre, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro

Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes

CONOCE, APRENDE, COMPARTE, DEBATE, APOYA, RT:

Siete cosas que faltan sobre discapacidaden esta LEY que se discute hoy en el Senado mexicano:

Cuántos son, cómo los rehabilitamos para que tengan una vida digna y feliz, cómo les integramos a la escuela, cómo les recibimos sin discriminación en los albergues, cómo les damos garantías a sus padres y madres y cómo apoyamos de manera urgente a quienes tengan una discapacidad aparente.

Estos interrogantes están pendientes y es en sus respuestas donde podemos sentirnos orgullosos o no de vivir en un país incluyente

y donde TODOS y TODAS, signifique realmente TODA LA POBLACIÓN, DIVERSA E INTEGRADA.

 Antes que nada, hay que hacer un reconocimiento a senadores y senadoras por cumplir con su responsbailidad de escuchar a organizaciones de la sociedad civil y expertas en el tema de niñez y verdaderamente intervenir la  inadecuada Iniciativa  Preferente que mandó Enrique Peña Nieto que estaba plagada de inconstiencia, retrocesos y vacíos, entre ellos la ausencia de reconocimiento pleno de derechos de niñas, niños y adolescentes con discapacidades y capacidades diferentes.

Sí hay un cambio radical en la manera de plantear la ley con miras a garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes en general y también a las y los que tienen alguna discapacidad.

Sin embargo, como siempre, la ley es perfectible. Y en el caso de la visión de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad la ley debe cambiarse para salvarse de contradicciones planteadas dentro de ella misma.

La Ley reconoce, en su artículo 13, “El Derecho a la inclusión de niñas, niños y adolescentes con discapacidad”. Dentro de los principios rectores tres especialmente favorecen a este grupo: “la no discriminación”, “la inclusión”, y “la accesibilidad”.

Y reconoce en varios artículos el concepto de “diseño universal”. Ya retoma la Convencion por los derechos de las personas con discapacidad, que no hacía.

Incluye un capítulo entero sobre niñas, niños y adolescentes con discapacidad. También enuncia, cuando es necesario, los apoyos necesarios para su comunicación, en caso de asuntos judiciales, por ejemplo.

En la enumeración de definiciones ya contempla el concepto de “ajustes razonables” y se dice que la falta de ajustes razonables será considerado discriminación. Todo eso está muy bien.

Pese a esto, hay cosas que faltan. En resumen son siete:

 

1) UN VERDADERO CENSO

 

Dice el Art. 57, V: “Establecer mecanismos que permitan la recopilación de información y estadística de niñas, niños y adolescentes con discapacidad, que permita una adecuada formulación de políticas públicas en la materia”.

Lo que falta

Es necesario precisar que este mecanismo debe de actualizarse de manera constante, desde que se detecte que hay un niño con discapacidad o aún con presunta discapacidad: que se incluya en varias bases de datos no sólo de salud, sino de educación, del DIF, el INEGI, por supuesto. Que se sepa dónde está, cuál es su discapacidad, su situación socio-económica. Debe ser un censo cambiante de facil acceso incluso para personas con discapacidad misma.

 

  • REHABILITACIÓN

Se habla de rehabilitación en el artículo 52:

  • Disponer lo necesario para que niñas, niños y adolescentes con discapacidad reciban la atención apropiada a su condición, que los rehabilite, mejore su calidad de vida, facilite su interacción e inclusión social y permita un ejercicio igualitario de sus derechos;
  • Establecer medidas tendentes a que en los servicios de salud se detecten y atiendan de manera especial los casos de niñas, niños y adolescentes con problemas de salud mental;
  • Establecer medidas para la detección temprana de discapacidades a efecto de prevenir y reducir al máximo la aparición de nuevas discapacidades y asegurar los mayores niveles de atención y rehabilitación.
  • Proporcionar el acceso a los bienes, servicios, ayudas técnicas y rehabilitación que requieren niñas, niños y adolescentes con discapacidad.

 

Lo que falta:

Se debe crear un standard con base a experiencias y mínimos internacionales en la rehabilitación a niños, niñas y adolescentes que adquieran discapacidad. Sabemos que el Estado está sobrepasado en esto; que existe el Teletón (pero sólo atiende al 10% de los niños y niñas con discapacidad y sólo neuromusculoesquelética).

Aunque sí hay mención a rehabilitación en diversos artículos se debe precisar que la rehabilitación debe ser:

-Oportuna (los y las niñas deben tener acceso inmediato de 0 a 5 años)

-Intensiva, de acuerdo a sus necesidades; Integral (no sólo física, también psicológica y social)

– Familiar (porque las familias necesitan apoyos también de tipo psicológico para alcanzar las metas de rehabilitación y por lo tanto de inclusión) y ,

-Con altos estándares de calidad.

 

3) EDUCACIÓN

Dice el Artículo 59. Fracción XIII

“Impulsar el pleno respeto al derecho a la educación y la inclusión de niñas, niños y adolescentes con discapacidad en todos los niveles del Sistema Educativo Nacional, desarrollando y aplicando normas y reglamentos que eviten su discriminación y las condiciones de accesibilidad en instalaciones educativas, proporcionen los apoyos didácticos, materiales y técnicos y cuenten con personal docente capacitado;”

 

Lo que esta mal y lo que falta:

El verbo no es el correcto. “Impulsar” es lo que el gobierno ha dicho que ha hecho todos estos años. Queremos que diga GARANTIZAR.

Pero que, además, para que esto sea una realidad también decir el cómo:

  1. a) Proveer el apoyo necesario niñas, niños y adolescentes con discapacidad, mediante la adopción de ajustes razonables, el apoyo de docentes especializados y la adopción de medidas de apoyo personalizadas y directivas en entornos que fomenten al máximo el desarrollo académico y social
  2. b) Garantizar el aprendizaje del Braille, la escritura alternativa, medios y formatos de comunicación aumentativos o alternativos y habilidades de orientación y de movilidad, así como la tutoría y el apoyo entre pares.
  3. c) Garantizar y Promover el aprendizaje de la lengua de señales mexicana y la identidad lingüística de niñas, niños y adolescentes sordos

 

4) Albergues o Centros de Asistencia Social

En el tema de albergues se puso mucho cuidado. Claro, después de Mamá Rosa… De hecho, la ley plantea un giro: sólo irán a albergues los niños que no puedan encontrar otra forma de cuidados parentales que plantea la ley como hogares de acogida. Sin embargo sabemos que los niños con discapacidad, mientras la cultura no cambie, tendrán más dificultad para encontrar estos caminos y ya no se diga la adopción. Es muy posible que los manden a albergues. ¿Cuáles? Pues a alguno especializado.

Es el caso de Sofia que ya les hemos contado aquí http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle20816.html

Ya vieron la respuesta de Salud y del DIF: respondieron que la NOM que denunciamos por discriminadora es legal. Pero esta ley puede cambiar lo anterior, debe cambiarlo.

Las niñas, niños y adolescentes con discapacidad tienen derecho vivir incluidos en la comunidad, en igualdad de condiciones que las demás niñas, niños y adolescentes; a elegir su lugar de residencia, dónde y con quién vivir.

Si un niño o niña se lastima un ojo, usa un parche, muletas o silla de ruedas aún que sea por poco tiempo, esta Ley obliga, para garantizar su seguridad que sea trasladado a albergues para personas con discapacidad.

Dado que no se puede separar al niño o niña de sus hermanos o hermanos sin discapacidad toda la familia deberá ser trasladado a albergues que únicamente atienden a la infancia con discapacidad.

El artículo 110, como está, realmente sólo obliga a ser accesible a un “tipo” de albergue o centro de asistencia social.

En su inciso III: En el caso de que brinden servicio específicamente o primordialmente a niñas, niños y adolescentes con discapacidad deberán ser acordes con el diseño universal y la accesibilidad en términos de la legislación aplicable;

 

Es decir , vale gorro la inclusión, la no discriminación y la accesibilidad dichas antes.

Lo que falta:

Nuestra propuesta es que las instalaciones de TODOS los centros de asistencia deberán cumplir con lo siguiente:

  • Su infraestructura inmobiliaria debe ser adecuada y accesible para el alojamiento y la prestación de servicios de asistencia social de niñas, niños y adolescentes con y sin discapacidad;

 

  • Contar con medidas de seguridad, protección y vigilancia necesarios para garantizar la accesibilidad, diseño universal, comodidad, higiene, espacio idóneo de acuerdo a la edad, sexo o condición física, sensorial, intelectual y mental de niñas, niños o adolescentes con y sin discapacidad alojados, de manera tal que se permita un entorno inclusivo;

 

  • Un entorno que prevea los apoyos materiales y humanos necesarios para niñas, niños y adolescentes con discapacidad vivan incluidos en su comunidad.

 

  • La falta de capacidad económica, entorno accesible, personal de apoyo o de inclusión no será motivo justificado para negarse a recibir y que permanezcan en dichos centros niñas, niños y adolescentes con discapacidad temporal o permanente; sin distinguir entre motivo o grado de discapacidad.

 

Les digo que es contradictoria, además por que en el artículo que sigue, el 111, cuando habla de cómo estos centros de asistencia deben garantizar sus derechos dice en el inciso XI:Fomentar la inclusión de las niñas, niños y adolescentes con discapacidad, en términos de la legislación aplicable”.

 

¿Cómo van a fomentar la inclusión de niños con discapacidad si las instalaciones no lo son? ¿Será inclusión a distancia? (que ya no es inclusión)

 

5) GARANTIAS A PADRES  Y MADRES CON DISCAPACIDAD

En un país como el nuestro donde aún se considera que la discapacidad es una enfermedad (no lo es: es una condición de vida) y para lograr la no discriminación estaría bien precisar lo siguiente.

ARTICULO 27:

No podrá ser motivo de separación, restringir la convivencia o pérdida de derechos de patria potestad la discapacidad, sin importar el grado de la misma tanto de los padres, familiares o de las niñas, niños con y sin discapacidad.

 

La Federación, las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones territoriales del Distrito Federal, en el ámbito de sus respectivas competencias, deberán establecer programas para proporcionar la capacitación, bienes y servicios a un costo asequible para evitar que la discapacidad y falta de recursos, apoyos y servicios se traduzca en la separación de niñas, niños y adolescentes con y sin discapacidad de quienes ejerzan la patria potestad, tutela o guarda y custodia de personas con y sin discapacidad.

 

6) MEDIOS

Tu has visto los servicios que requieren los niños y niñas con discapacidad, has visto a personas con discapacidad trabajar, casarse. ¿Pero cuántos niños y niñas con discapacidad ves en los medios? Si los medios no enseñan, exluyen.

Ya que el Artículo 69 habla de las responsabilidades de los medios proponemos que se incluya un inciso más.

 

Artículo 69. Sin perjuicio de lo previsto en las disposiciones aplicables a los medios de comunicación, las autoridades federales competentes, en el ámbito de sus respectivas competencias, procurarán que éstos difundan información y materiales relacionados con:

I.-….

VI.-   La existencia en la sociedad de servicios, instalaciones accesibles y de diseño universal para niñas, niños y adolescentes con discapacidad y otras acciones que garanticen su inclusión en la sociedad en todos los aspectos y etapas de la vida.

 

7) ¿Sabes cuanto tarda un certificado de discapacidad?

Todos conocemos a padres y madres que durante años tratan de tener un “diagnóstico” sobre qué tiene su hijo y no lo logran hasta muchos años después. Los niños y niñas necesitan una atención inmediata, oportuna, integral y familiar para poderse desarrollar y superar las barreras que los discriminan.

En España y la Convención Interamericana para Eliminar todas las formas de Discriminación contra las personas con Discapacidad garantiza los servicios de inclusión desde la discapacidad aparente.

México no esta obligado a garantizar los derechos de la infancia de la discapacidad al no certificar la exisistencia de la misma aun que todos la veamos.

Si la Ley General de Derechos, en su artículo 5, presume la adolescencia y la infancia cuando exista duda sobre la edad , ¿porqué no podemos presumir la discapacidad de niñas niños y adolecentes con discapacidad?

Lo que falta, un añadido al Artículo 55

Cuando exista duda o percepción si una niña, niño o adolecente es persona con discapacidad, se presumirá que es una niña, niño o adolecente con discapacidad.”.

 AHORA QUE YA LO SABES, AYUDANOS A QUE ESTE DOCUMENTO SEA LEÍDO EN UNIVERSIDADES, ESCUELAS, REDES SOCIALES, EN TU FACEBOOK O EN TU BLOG PERSONAL. HAZ TUYA ESTA INFORMACIÓN.

 

EXIJAMOS UNA LEY INCLUYENTE PARA NIÑAS Y NIÑOS CON CAPACIDADES DIFERENTES

27 septiembre, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro
Esta última semana de septiembre 2014 se está tratando en ‘fast track’ en el Senado una ley sobre los derechos de niños, niñas y adolescentes. 
Nuevamente tiene muchos huecos en el tema de discapacidad:
La experta Katia D’Artigues nos pide sumarnos a la exigencia por la verdadera inclusión que debe estar escrita en la ley. 
¿Qué falta? Mucho, pero nos decidimos enfocar en 7 puntos que SI O SI debemos exigir al gobierno: 
1UN CENSO
Hoy no se sabe ni cuántos son, ni que necesidades requieren las niñas, niños y adolescenets con capacidades diferentes.
2)    REHABILITACIÓN
Disponer lo necesario para que niñas, niños y adolescentes con discapacidad reciban la atención apropiada a su condición, que los rehabilite, mejore su calidad de vida, facilite su interacción e inclusión social y permita un ejercicio igualitario de sus derechos
3) EDUCACION
Garantizar la real inclusión en todo el sistema educativo en base a ajustes, accesibilidad y capacitación 
4) ALBERGUES Y REFUGIOS
Que todos los centros de asistencia sean accesibles desde el punto de vista de la infraestructura en sus instalaciones hasta del personal para recibir a Todos los niños. 
5) GARANTIAS A LOS PADRES Y MADRES CON DISCAPACIDAD
Que no sea motive de separación, restringir la convivencia o pérdida de derechos de patria potestad la discapacidad, sin importar el grado de la misma tanto de los padres,madres familiares o de las niñas, niños con y sin discapacidad.
6) MEDIOS
Mayor información de temas de discapacidad, inversión en campañas formativas efectivas.
7) PRESUNCION DE DISCAPACIDAD
Cuando exista duda o percepción si una niña, niño o adolescente es persona con discapacidad, se presumirá que es una niña, niño o adolescente con discapacidad.
SÚMATE AL DEBATE, RT, FB, VAMOS A HACERLO VISIBLE.

¿Y l@s niñ@s de Michoacán?

18 julio, 2014 por Lydia Cacho Ribeiro

Por Lydia Cacho

Unas cuantas preguntas y reflexiones sobre el caso de La gran familia, el hospicio-escuela de Mamá Rosa:

¿Las niñas y niños del hospicio de Rosa Verduzco están siendo entrevistados asegurando su integridad psicoemocional y física?

¿Cuántos de estos casos de violencia se dieron entre jovenes y niños albergados? bullying, violencia sexual y otros malos tratos típicos en campos de refugiados, en albergues hacinados y en el propio DIF.

Si el DIF de Michoacán tiene capacidad para atender adecuadamente  a estos casi 500 niños, niñas y jovenes ¿por qué no lo hizo antes y los enviaron siempre con Rosa?

¿Están trabajando de la mano del los juzgados y el tutelar de menores que envió con Rosa a tantos chicos acostumbrados a delinquir, porque no sabían qué hacer con ellos? ¿será porque las autoridades mexicanas siguen sin entender la importancia de la verdadera educación y la reinserción social?

Si organizaciones civiles de protección a la infancia habían detectado que Mamá Rosa era “una generala maltratadora” desde 1984 (como revela un comunicado) ¿por qué esperaron treinta años para salir a decirlo a la prensa y a la autoridad? debieron anteponer la seguridad de niños, niñas y jovenes a cualquier otra cosa.

¿Dónde estaba la autoridad municipal cuando detectaron toneladas de basura en la entrada del albergue? las versiones dicen que eso sucede desde hace años ¿es cierto? y la autoridad sanitaria ¿no debía de haber intervenido para prevenir la peste que nos revelan ahora?

¿Qué va a suceder con cada uno de esos niños, niñas y jóvenes? Porque esta tragedia de violencia y maltrato no puede quedar en un escándalo.

¿Cuantás víctimas hay entre los 500 niños y niñas “rescatados”? algunas versiones oficiales dicen que son 12 otras que son 16 ¿ y las y los otros? Porque este suceso nos debe hacer entender de una vez por todas que les abandonó la autoridad, la sociedad, sus padres y madres y, claramente, también Rosa quedó rebasada.

¿Cuantas tragedias de esta naturaleza debemos enfrentar para entender que aunque la autoridad invente nuevas reglas para los albergues, hospicios y guarderías, nada cambiará si las políticas públicas no abaten la pobreza y no se implementan políticas contra la violencia intrafamiliar respaldadas con presupuestos y trabajo especializado?

¿No es este caso el mejor ejemplo de la ineficacia del DIF? esta es una oportunidad para replantear la existencia de esa institución y crear una que en verdad entienda de provención, de educación para la paz y de integración social.

Ciertamente el trabajo caritativo no tiene cabida cuando lo que se necesita es la intervención de desarrollo y justciia social especializada, con expertas y expertos en trabajo multidisciplinario (lo he escrito en todos mis libros, en especial insisto en ello en Con mi hij@ no: manual para prevenir, atender y sanar el abuso sexual infantil y en Demonios del edén). Pero dicho lo anterior, aquí estamos frente a una mujer que asumió la tarea de “adoptar”  a más de seis mil niños, niñas y jovenes abandonados como indeseables, como intocables, por una sociedad y una autoridad incapaces de buscarles alternativas de vida. Su escuela fue impresionante, miles de vidas cambiaron ¿se borra el pasado por los sucesos recientes? no lo creo. Se reconoce la historia y ahora se revela la realidad; se intenta comprender qué sucedió; se deben perseguir los delitos y asumir las responsabilidades.

Este caso ha generado de todo: un operativo a todas luces excesivo; ha producido sorpresa, angustia, desesperación, indignación, rabia, enojo, tristeza, desesperanza. Ha desatado una quema de brujas, una oleada de mentiras, injurias, insultos, polarización entre quienes quieren entender y quienes creen entenderlo todo. También ha desatado solidaridad y búsqueda de la verdad.

Escribí mi primer texto en Sinembargo.mx cuando apenas Murillo Karam señaló a Rosa Verduzco sin mostrar una sola evidencia y sin permitir acceso a la prensa. Así es el periodismo, se escribe de lo que se conoce y conforme suceden los hechos; así los medios publican los textos. Pasados los días, luego de escuchar los  desgarradores testimonios de los niños, entiendo que desde hace tiempo Rosa ya era incapaz de asumir la tarea; a los 80 años nadie debería de seguir en una labor tan dura como la de intentar sacar del infierno de la violencia a cientos de niños y niñas. Algunas personas creemos que el horror habitó su hogar durante tantas décadas que es claro que no pudo mirar lo que estaba adentro. Pero ya las voces de los niños y niñas nos dirán en los días por venir si Rosa estaba consciente de los hechos, si era parte del problema. Si ella, ante la incapacidad de abatir tanta violencia, se convirtió en verdad en una maltratadora también. De ser cierto que ella sabía ¿qué nos queda? Tal vez comprender el hecho de que  atender a las víctimas de violencia durante tanto tiempo, en un contexto de tanta impunidad, de tanta injusticia, de tanta indefensión individual y colectiva, puede enfermar y contagiar a cualquiera. Qué terrible lección.

A tan corta edad esos niños, niñas y jovenes antes de llegar al hospicio ya habían vivido abandono, malos tratos, desamor y todo tipo de violencias. Han presenciado la muerte en las calles, han sido abusados en múltiples formas; su historia es la historia de un país que salta de escándalo en escándalo sin aprender las lecciones. Las investigaciones sin duda deberán señalar a todos, a todos, los responsables de los malos tratos y violencia que han vivido esos niños y niñas, pero no bastará con unos cuantos abusadores en la cárcel; la verdadera justicia se hará cuando estemos seguras de que estos más de quinientos chicos y chicas han sido atendidos con terapias especializadas en psicotrauma y se avisroa un futuro mejor para ellos. Cuando sepamos que quienes les atienden comprendan cada historia de vida (porque no es igual atender a un niño que fue golpeado por otros chicos, que a uno que fue violado por su profesor, a una violada y embarazada por su maestro, o a uno que ha matado a otros niños y luego de estar en una correccional terminó viviendo en un hospicio como este). Porque como en una suerte de dolorosa metáfora La gran familia, ese hospicio alguna vez ejemplar, quedó devastada por la violencia que intentó erradicar, paliar y sanar originalmente. Pero la verdadera justicia se hará cuando la sociedad mexicana sea capaz de proteger, escuchar, acompañar, educar, dar de comer sanamente a todos sus niños, niñas y jovenes.

Y lo sabemos: si se demuestra que Rosa no les maltrataba y a su avanzada edad no estuvo consciente de la  violencia al interior de su hospicio-escuela, ya la autoridad y una parte de la sociedad han destruido su nombre y una historia que durante largos años estuvo llena de luz, de esperanza, de arte y cultura. Con este caso pierden en primer lugar las niñas, los niños y jóvenes, pierde Rosa y la sociedad michoacana, pero perdemos todas, todos por no ser capaces de comprender las lecciones después de tantos casos similares, por no ser capaces de cambiar la narrativa y la respuesta sobre los orígenes, las causas y consecuencias de la violencia.

 

 

 

 

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